La fosa de los maestros

OPINIÓN

28 sep 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Hace como treinta años, leí el documentado libro de Gregorio Herrero Balsa y Antonio Hernández García La represión en Soria durante la Guerra Civil (dos tomos). Este trabajo se llevó a cabo a partir de los primeros reportajes ofrecidos sobre este tema en el periódico Soria Semanal en 1979, del que uno de los autores era director. Se debe recordar al respecto que Soria, como otras provincias en las que se registró asimismo una dura represión franquista, no fue frente de guerra.

Hoy he vuelto a consultar esta obra porque acabo de leer en el diario El País que la asociación Recuerdo y Dignidad y la Fundación Aranzadi, comprometidas en la recuperación de la Memoria Histórica, iniciarán mañana en tierras de Soria la exhumación de los restos hallados en la llamada Fosa de los Maestros, lugar donde fueron enterrados como alimañas un catedrático, cuatro maestros y un mendigo, a los que un grupo de campesinos dieron sepultura clandestinamente en un árido paraje conocido como Los Tomillares hace 81 años.

El citado libro dice lo que sigue: "Al día siguiente de ser asesinados los vecinos de Berlanga [24 de agosto de 1936], fueron sacados de la cárcel de Almazán, cinco presos que, según los testimonios más solventes fueron: don Eloy Serrano, maestro de Cobertelada, un catedrático cuyo nombre no se recuerda, dos maestros más y un mendigo. Fueron fusilados, como si fuera una cacería, uno a uno, según corrían hacia arriba del paraje los Tomillares, a la derecha de la carretera de Cobertelada a Villasayas, a unos 20 metros de la cuneta. Como este terreno era muy calizo, se les enterró en la Riba la Mollero, muy próximo a los Tomillares. El momento de los fusilamientos fue visto por labradores vecinos de Cobertelada, desde las eras cercanas a la carretera. Los crímenes se cometieron al anochecer y a la mañana siguiente fueron inhumados por vecinos de Cobertelada".