La nostra més íntima pàtria

OPINIÓN

19 oct 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Han pasado ya muchos años -toda una vida- desde que hice la mili en San Fernando (Cádiz) y luego en Ceuta. De aquel periodo totalmente inútil de mi vida, tengo un recuerdo del que sí saqué provecho, y fue la posibilidad de convivir con jóvenes de distintas regiones de España, entre los que había una nutrida representación de vascos, catalanes y gallegos.

A pesar de que por entonces faltaban aún unos cuantos años para que se alumbrara el llamado Estado de las Autonomías, Transición mediante, mi conocimiento de algunos poetas gallegos, catalanes y vascos (en este caso Celaya y Blas de Otero), me permitió acercarme y hacer amistad con unos y otros, sobre todo si compartían gusto por las letras. También acostumbraba a saludarlos y despedirlos, cada mañana y cada noche, con las palabras de sus respectivas lenguas, algo que en esos años apenas se estilaba pero que a mí me procuraba una sensación de comunicación muy agradable.

De entre todas esas amistades me quedan todavía algunas, y las dos con las que me sigo relacionando son de Cataluña: el escritor Jacint Torrents y el catedrático de Paleontología de la Universidad de Salamanca Jordi Civis. Con el primero, sobre todo, mantengo desde hace semanas breves diálogos telegráficos acerca de los cerriles embates que se están dando entre sí los necionalismos de allá y de acá a cuenta de la declaración unilateral de independencia no declarada y la aplicación del artículo 155.