Sabia reflexión de Maduro

Ernesto Sánchez Pombo
Ernesto Sánchez Pombo EL REINO DE LA LLUVIA

OPINIÓN

Millones de ciudadanos de todo el mundo echábamos en falta una reflexión de peso, sensata y rigurosa que nos hiciese ver con claridad lo que viene aconteciendo en Cataluña. Y, aunque tarde, al fin llegó. A decir del estadista e intelectual Nicolás Maduro la cosa no es tan sencilla como parece. En Cataluña hay «presos políticos»; y por si eso no fuera suficiente, «no tiene moral el Gobierno de España, que reprimió al pueblo de Cataluña, apresa al presidente de la ANC, que pone preso a uno de los líderes de la sociedad civil catalana, que tiene presos políticos, que persigue al pueblo de Cataluña», ha asegurado el faro venezolano.

La idea le quedó un poco enrevesada pero ya nos tiene acostumbrados a este tipo de juegos lingüísticos. Es lo que tienen los intelectuales que juegan con el lenguaje, lo que somos incapaces de hacer los demás mortales. Como cuando se sorprendió de que hubiese «demasiada coincidencia que maten a alguien y al día siguiente esté muerto» o nos ilustró en que «Simón Bolívar quedo huérfano de esposa». Que ya me dirán qué orfandad más difícil de llevar. Nicolás es uno de esos personajes que si no existiesen habría que inventar. En los momentos más delicados, cuando el incendio es mayor, cuando echamos en falta a alguien que nos guie, aparece él como referencia del buen hacer y de la honestidad mostrándonos el camino.

Jamás dudó, «ni un milímetro de segundo», según sus propias palabras, en poner de relieve los errores de los demás mandatarios y defender a los más débiles. Por eso dirige un país que es ejemplo de democracia, donde los ciudadanos nadan en la abundancia y donde la educación es el modelo a imitar por los países más desarrollados, porque para eso reparte «gratuitamente 35 millones de libros y libras para los escolares». También según sus propias palabras.

Y aunque gobierne «a contrapelo de los encuestólogos», según sus propias palabras, somos millones los que nos levantamos cada mañana esperando recibir sus enseñanzas para poder enfrentarnos al día. Los independentistas catalanes reciben con los brazos abiertos cada apoyo. Hasta ahora contaban con el de Karmele Marchante y el del Movimiento Raeliano Internacional, que debe de ser algo así como una asociación de amigos del carpaccio de calabacín.

Pero todo da un vuelco porque ahora les llega el de Maduro, que estoy convencido que es lo que aguardaba el compañero Puigdemont para declarar la independencia. Maduro acaba de asestar un duro golpe a España y sitúa a Cataluña en el mapamundi. No tienen mejor embajador los soberanistas que quien puede ofrecer el modelo venezolano de transparencia, defensa de los derechos humanos, libertad y democracia, a quienes van a construir un país de ensueño, envidia del mundo mundial. Aunque todo tiene un precio y las envidias, ya lo saben, hacen que Maduro sea muy criticado. Pero, claro, como él mismo dijo, «los extranjeros que nos atacan son de otro país».