Puigdemont no busca asilo, solo huye


La lógica dice: si Puigdemont no tuviera intención de pedir asilo en Bélgica, no habría culminado su hoja de ruta con un itinerario que comienza en Gerona, pasa por Marsella y allí sube a un avión que lo lleva a Bruselas. No se puede hacer una ruta más compleja y más pensada para despistar a la policía. Tiene toda la pinta de ser planteado como un viaje clandestino, por mucho que lo adorne de la grandeza de gabinete de imagen de «hacer evidente que hay un problema en Cataluña».

La lógica sigue diciendo: si Puigdemont solo tuviera la intención de dar dimensión europea a ese problema, habría comunicado su viaje a los mismos ciudadanos a los que dirigió el mensaje de la escalera, el que les pidió paciencia y perseverancia. Pero no lo hizo. Es más: engañó sobre sus intenciones y mintió cuando insinuó que asistiría al partido Girona-Real Madrid. Si actuó de esa forma, teniendo como tiene intactos todos sus derechos civiles, incluido el de viajar fuera de España, parece más una huida de la Justicia que un viaje político.

Tenemos, por tanto, dos sospechas razonables. Una, que viajó a Bruselas a tantear un futuro refugio por si la cárcel. Otra, que temió ser detenido antes de salir si comunicaba su intención de viajar al extranjero, aunque fuese a un país comunitario. Pero este escribidor no es quien para atribuir ni juzgar intenciones. Creo que lo interesante está en el escaso contenido de su rueda de prensa, y subrayo lo de escaso, por muchos periodistas y cámaras que haya logrado reunir. De hecho, a mí solo me llamó la atención una frase: la que aseguró que volvería a España si tiene garantías de un juicio justo.

Mire, señor Puigdemont: en España existe división de poderes, no como en la ley de transitoriedad que usted aprobó para su república catalana. Siga mirando, señor Puigdemont: en España todos los juicios son justos. Aquí se condenó por financiación ilegal al Partido Socialista cuando ese Partido Socialista gobernaba. Aquí se sometió a juicio a una hija y hermana de rey, y el yerno y cuñado de los mismos reyes fue condenado a prisión. Aquí una fiscal acaba de concluir que el PP, también gobernante, tenía una caja B y se benefició de forma ilegal con la trama Gürtel.

Si usted, señor Puigdemont, entiende que en España no hay juicios justos, miente como mintió en toda su intervención y en todos sus discursos. Si usted entiende que no delinquió porque basó sus actuaciones en la legalidad catalana, delinquió al aprobar esa legalidad y al basarse en ella para romper España. Y si usted cree que amenazando con no volver se ablandará la Fiscalía, puede imaginar cuál será la reacción del señor de la Maza: poner su nombre en manos de la Interpol.

Desde la corte

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