Un mundial teledirigido


Estoy contento. Un grupo en canoa. Como casi todos los demás. Y es que el Mundial está tan trucado como la Champions League. Mandan las televisiones y el dinero del fútbol. Un circo. Se colará una selección sorpresa en cuartos, pero al igual que en la Champions lo demás será lo de siempre. Los siete con posibilidades se pueden recitar de memoria. Alemania a la cabeza. Los guionistas de las competiciones de fútbol no duraban más de una temporada escribiendo series en televisión. Son tan previsibles que aburrirían al público. El grupo en el que está España es un cachondeo. Los periodistas venderemos motos trucadas. Pero si España no le gana a Irán y Marruecos es para que resucite Chiquito de la Calzada para gritarles «conde mor» por mantas. Lo mismo sucede con Argentina, Brasil, Alemania, Francia o Inglaterra, paseos militares salvo incapacidad manifiesta. Esto del fútbol profesional cada vez es más aburrido. Van a matar a la gallina de los huevos de oro. Casi los niños de San Ildefonso pueden cantar por adelantado el 22 de diciembre las semifinales. Serán tres de los que estarán en el bombo uno y España si no somos gafes. Las más fuertes, Alemania y España. Después, Argentina tiene al mejor, a Messi, con lo que supone. Lo demás muy parecido. Francia, mucho talento, poco juego de equipo. Brasil, veremos. Ojo a Uruguay. Candado atrás y arriba, Cavani en racha y Luis Suárez por ver qué versión de él juega. Inglaterra puede ser la tapada para unas semifinales, pero más igual es pedirle mucho. Rusia está en casa, con la sombra del capo Vladimir Putin. No hay mucho más que vender. Bélgica y Suiza, serias. El grupo H es una H aspirada, no cuenta. El fútbol de élite es como hacer el crucigrama leyendo sin querer las soluciones. Demasiado truco a la vista. Un mundial teledirigido, nunca mejor dicho. Todo por ese negocio redondo que es el fútbol.

Comentarios

Un mundial teledirigido