Ciudadanos, ¿la opción ganadora de la derecha en 2018?

OPINIÓN

10 ene 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

La derecha española ha conseguido con la cuestión catalana crear un marco de referencia favorable donde el eje central del debate y el discurso político giran alrededor de la cuestión territorial y la unidad de España. Atrás quedan el 15-M, la irrupción de Podemos, los desahucios, la corrupción, etc. El procés y la situación de Cataluña lo han devorado todo, donde la retroalimentación de los relatos, de los actos y de los discursos en el escenario polarizado que se ha dibujado en el último año, ha estado plenamente vigente. Es en esa polarización donde la izquierda española, PSOE y Unidos Podemos, encuentran serias dificultades para desarrollar un discurso político sólido y con calado entre los votantes. Así, estamos asistiendo a como las expectativas electorales de ambos se estancan y retroceden, evidenciándose también, una vez más, que la izquierda española tiene un gran problema de expectativas y credibilidad.

Entretanto, Ciudadanos ha sabido aprovechar la ventana de oportunidad que Cataluña le brindaba de nuevo tras las elecciones autonómicas de 2015, cita con las urnas en la que ya había cosechado un excelente resultado que había colocado a la formación naranja como primera fuerza de la oposición en Cataluña. El escenario polarizado sobre la identidad nacional, un mensaje sencillo, claro y contundente, más el apoyo de ciertos poderes y medios de comunicación, han hecho el resto. El resultado es el ya por todos conocidos. Ciudadanos, con Inés Arrimadas a la cabeza, ha logrado el triunfo en escaños (36) y votos, al beneficiarse de la división de votos entre la lista de Carles Puigdemont y ERC, mientras que el PP se ha hundido quedándose en cuatro diputados y pasando a formar parte del Grupo Mixto.

El escenario postelectoral del 21-D confirma que la estrategia tomada por Ciudadanos consistente en una posición firme y contundente ante el referéndum unilateral de independencia del 1-0 y la aplicación del artículo 155 CE ha sido un éxito. La disputa por el espacio político de la derecha está ahí y ha venido para quedarse.