El «show» debe continuar


Antes de que Freddie Mercury cruzara el río Estigia, que separa el mundo de los vivos y el de los muertos, Brian May escribió una canción titulada The show must go on. Elton John la reinterpretó tras el óbito del cantante de Queen y hasta Celine Dion se atrevió con ella. Es una pieza hermosa que, en realidad, homenajea a los Pink Floyd y no se despide del entonces enfermo Mercury. Es una equivocación interpretarla como un adiós al cantante de los Queen. Igual que es un error pensar que el sainete catalán no va a continuar en esta semana que recién comienza. El show debe continuar, efectivamente. Eso es lo que piensan los dos millones de independentistas que se creen el cuento de la lechera. Ellos se han creado su propia ficción e incluso la han llegado a explicar en la escuela. Habitan un orbe paralelo, cual escritores. Y digo esto no por una apreciación estética personal, sino porque uno de mis libros de cabecera, Historia de un deicidio, de Vargas Llosa, abunda en esta tesis. El peruano, analizando la obra de García Márquez, llega a afirmar que el escritor se rebela contra lo objetivable para construir su propia realidad. Asevera que se escribe para corregir la creación de Dios. Los independentistas catalanes están en política para corregir la creación de la historia e, incluso, de la democracia. Por eso ayer mismo Puigdemont pidió permiso al juez para acudir al Parlament. Lo pidió sin rubor alguno. Él, al que se acusa de delitos que suman más de treinta años de cárcel. El secesionismo encrespa, de nuevo, a los verdaderos demócratas. No aceptan las reglas del juego y conspiran contra España y los españoles. Contra todo y todos, excepto sus votantes.

Por tal motivo intuyo que esta semana será muy divertida para los que seguimos la política, por afición o devoción. No tanto para la democracia. Volverán al asalto de las normas y reglas. Tensarán la cuerda lo posible e imposible. Y todo porque nada se avanzó. El PP se ha deteriorado y Ciudadanos, ese partido sin partido, se cree más importante de lo que en realidad es.

Por el otro lado siguen con la canción. De Queen o de Pink Floyd: «The show must go on» (El show debe continuar). Y continuará, hagan sus apuestas.

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