La soledad

José Ramón Amor Pan
José Ramón Amor Pan THOM AL DÍA

OPINIÓN

09 feb 2018 . Actualizado a las 08:07 h.

Mal vamos si consideramos que la soledad es un problema que tiene que resolver el Estado. Porque ni lo puede resolver, ni está para esos menesteres. Empezando por esto último: yo no quiero un Estado omnipresente, que llegue hasta el último rincón de la vida social de las personas. Algunos intentos ha habido ya y todos sabemos cómo han resultado. Sociedad y Estado no se confunden ni deben cofundirse, el segundo no es más que un instrumento al servicio de aquella.

La soledad es un problema a la vez social y personal. Son nuestras decisiones las que muchas veces nos abocan a estar solos. Sobran ejemplos. Pero es que, además, estamos conformando sociedades fuertemente individualistas, en donde los lazos de reciprocidad que unían tradicionalmente a las personas se están debilitando -si es que no lo han hecho ya- hasta grados insospechados. Me refiero a los lazos familiares, a los de vecindad, a los de amistad… hoy no sabemos ni el nombre del vecino de la puerta de al lado, hoy muchos hijos consideran que no le deben nada a sus padres, hoy solo queremos amigos de juerga y chachachá. Y los actos tienen consecuencias, aunque nos empecinemos en pensar lo contrario y que para eso ya está el Estado, para resolver nuestros desaguisados. Por eso me parece tan ridícula la decisión de Teresa May y tan acertada la del franciscano Enrique Lista, porque lo que debemos hacer es fortalecer los espacios de convivencia, y eso solo lo pueden hacer los ciudadanos.