Las excusas: cosas más importantes

OPINIÓN

04 mar 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Ser partidario de la oficialidad de la lengua asturleonesa no es nada fácil. A la hora de hablar de este tema, acabas oyendo una y otra vez los mismos argumentos, las mismas muestras de que la persona con la que se debate tiene escasos conocimientos sobre lo que esta hablando. En el Campus del Milán había un curioso dicho respecto a este tema: todo el mundo tiene un pequeño lingüista dentro. Por eso todo el mundo se siente capacitado para hablar del lenguaje sin haber estudiado lingüística (cosa que es poco menos que querer construir un puente colgante sin haber estudiado ingeniería).

De entre todos estos argumentos que tanto gustan a los filólogos de caleya hay uno que parece ser su favorito: hay cosas más importantes. Asturias tiene problemas mayores que la oficialidad del asturiano (como si esta fuese un problema), a saber: el paro, la despoblación, los faisanes del parque San Francisco, la gente que pasea perros sin bozal, el menú de la cena de los Premios Princesa, la sidra que no se bebió a finales de agosto etc. Da igual que las mayores movilizaciones sociales que se han visto en Asturias desde la transición hayan sido en su inmensa mayoría relacionadas con la oficialidad del asturleonés: hay coses más importantes.

Cuando oigo esa frase lapidaria, se me vienen a la mente dos cosas. La primera de ellas es una frase del profesor de la Universidad de Berkley, Ramón Grosfoguel: el mayor privilegio que otorga la ideología dominante es poder presentarse como no-posicionado. Aplicado a nuestro contexto, esto quiere decir que quienes consideran aceptable la situación actual del asturleonés en Asturias pueden presentar su posición política como fruto del «sentido común», algo que surgió de forma más o menos natural y de lo que no cabe duda ni revisión. Y por supuesto, una opinión que no está influida por ninguna ideología.