El detector de mentiras


Vivimos rodeados de mentiras. Grandes, pequeñas, inocentes, culpables, piadosas, burdas, ridículas, solemnes, reiteradas, descomunales... La mayoría nos fascinan y nos cautivan. De ahí el éxito cíclico de los polígrafos en televisión. De ahí que en numerosas circunstancias no importe el desprecio a la verdad, aún cuando sea flagrante, notorio y perjudicial.

«La primera de las grandes fuerzas que mueven el mundo es la mentira». La frase, toda una provocación y, a la vez, una invitación al pensamiento crítico, la puso en negro sobre blanco el pensador Jean François Revel.

Revel, fallecido en el 2006 fue un autor que viajó del marxismo al libertarismo que perseguía la polémica con alegatos demoledores como «la televisión es la violación de las masas» o «la globalización es el chivo expiatorio de los inútiles». Si estuviera vivo, ¿cuál sería su opinión sobre los avances en la Internet de las cosas? ¿Qué pensaría de que las máquinas vayan a comunicarse más que las personas? ¿Reformularía su lapidaria frase de la mentira si supiera que se puede usar una inteligencia artificial (AI) para detectar trolas? Un proyecto así se vio la pasada semana en el MWC de Barcelona. Era de una startup de Málaga y ha sido diseñada para controlar fraudes en partes dados a aseguradoras. ¿Jubilará al polígrafo?

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