La picadura de un mosquito


Los datos son el petróleo del siglo XXI. En un mundo cada vez más globalizado, tal vez la moneda universal acabe siendo la información, nuestra huella digital. Cada vez que usamos un servicio gratuito en Internet, pagamos de otra forma. Es algo aceptado. En ciertos casos funciona de manera bastante transparente: podemos saber a cuánto asciende la factura. En otros no. Entonces entran en escena organismos como la Agencia Española de Protección de Datos.

La Agencia acaba de sancionar a Facebook y a WhatsApp (propiedad de la empresa de Zuckerberg) por traspasar información personal sin consentimiento de los usuarios. La sanción asciende a 600.000 euros (cada una paga 300.000). Para muchas pequeñas y medianas empresas, sería un mazazo. Para la red social más utilizada del planeta parece calderilla, morralla, peccata minuta (la pataca minuta del mítico Caneda). Da que pensar. Y hace aflorar una pregunta: ¿puede tener esa multa efecto disuasorio o es como la picadura de un mosquito? También da pie a formular una comparación: ¿nos pasa con Internet lo mismo que con el fútbol? En el deporte rey se castigan las salvajadas de los ultras con tibieza extrema (y luego pasa lo que pasa). ¿Lo que pasa alrededor de los campos y de la Red de redes es un síntoma del declive de los viejos Estados-Nación?

Comentarios

La picadura de un mosquito