Sin política y sin ley

OPINIÓN

31 mar 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

[«Yo... he visto cosas que vosotros no creeríais: atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto rayos C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán... en el tiempo... como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir».

Con Dalia Álvarez Molina se fueron bellezas y memorias que no se creerían. Creo que la palabra que más me repitió su padre cuando nos saludábamos fue «siempre». Querida amiga. Es hora de seguir.]

Los alemanes discuten sobre si extraditar o no a Puigdemont. Las banderas del ejército están a media asta por un fanatismo religioso tan inconstitucional como la proclamación de la República Catalana. Cuatro ministros cantan con la legión «Soy el novio de la muerte», haciendo un ridículo comparable al de un ex-presidente catalán que anduviera por el mundo dando lecciones de derechos humanos. Nuestro presidente autonómico llena su agenda para no coincidir con «su» líder Pedro Sánchez y así recordarnos, además de que él está prácticamente de okupa en la presidencia llariega, que el PSOE está roto y que con él está rota la política nacional. El país es lo que está a media asta.