La manifestación de este 1 de Mayo en Langreo tiene que ser un clamor. Porque España no va bien, y Asturias tampoco. Es evidente que la mejora económica que vive nuestro país está siendo desequilibrada y no llega a las familias ni reduce la desigualdad. Y así no hay acuerdo. Porque el crecimiento sin reparto es injusto y generará un creciente clima de confrontación en el que Comisiones Obreras será motor del descontento para lograr más derechos y más igualdad.

Las agresivas reformas laborales del Partido Popular y su obcecada austeridad han causado afectos devastadores sobre el mundo del trabajo. El paro sigue en niveles altísimos y la precariedad empuja cada vez más a los trabajadores y trabajadoras a aceptar condiciones indeseadas, lo que está afectando también gravemente a la salud y seguridad en el empleo: la incidencia de accidentes de trabajo durante la jornada laboral ha aumentado un 16% en los últimos cinco años.

Los datos de la EPA que hemos conocido hace unos días desmontan cualquier discurso optimista. Asturias ha perdido 60.000 empleos desde el inicio de la crisis. Y mientras hace un año la encuesta de población activa recogía un descenso del desempleo de 1.800 personas durante el primer trimestre, la de 2018 refleja un aumento de 3.200. Tenemos a 33.000 personas que buscan empleo desde hace más de un año, y de ellas 28.600 lo intentan desde hace dos, sin conseguirlo. Un 10,5% de las familias en Asturias tienen a todos sus miembros en paro. ¡Que les hablen a ellos de recuperación!

El Gobierno asturiano no ha contrarrestado las políticas antisociales y los recortes del Gobierno de Rajoy (que ha aplicado aquí también en algunos casos). Además, no es lo suficientemente exigente con el Ejecutivo central para que complete las infraestructuras pendientes y no nos hurte lo que le corresponde a la región con la financiación autonómica: decenas de millones pendientes de transferir.

Lo que reclamamos en este 1 de Mayo es de justicia. Además de empleo de calidad, necesitamos mejores salarios y pensiones dignas. No es de recibo que la economía crezca, que los empresarios multipliquen sus ganancias, y que sin embargo los sueldos de los trabajadores y trabajadoras acumulen pérdidas de poder adquisitivo. Por eso estamos reclamando incrementos suficientes, en torno al 3,1%, para recuperar la capacidad de compra. Los empresarios no pueden seguir manteniendo la actitud insolidaria y cicatera que les ha caracterizado hasta ahora. Porque es injusta socialmente y suicida desde el punto de vista económico.

CCOO reivindica también un sistema público de pensiones digno y sostenible. Lo venimos haciendo en las calles, con crecientes movilizaciones que han logrado (todavía de manera insuficiente) doblegar la intransigencia inicial del Gobierno.

También saldremos a la calle para denunciar las brechas de género y las violencias machistas (que desde el sistema judicial en demasiadas ocasiones se culpabiliza a las mujeres, fortaleciendo el patriarcado). Los recortes del Gobierno para combatirlas son muy lamentables. Y tienen consecuencias trágicas.

O hay reparto o habrá conflicto. Desde nuestro sindicato lo venimos advirtiendo: si de manera inmediata, desde el diálogo, no se da respuesta a las demandas de la mayoría social, el proceso de movilización se intensificará en los próximos meses para obligar al Gobierno y a la patronal a abordar las reformas necesarias en materia de negociación colectiva, empleo de calidad, recuperación de los salarios, pensiones y derechos.

No podemos olvidarnos en este 1 de Mayo de los 300 sindicalistas que siguen encausados o condenados simplemente por manifestarse o participar en un piquete informativo. Con la Ley Mordaza hemos perdido libertades y calidad democrática.

Y nada es irreversible si sumamos fuerzas y golpeamos juntos.

Comentarios

O hay reparto o habrá conflicto