El rey es inviolable y alguna vez fue sagrado

OPINIÓN

20 jun 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

¿Se han fijado en la inmediatez con la que dirigentes del partido más corrupto de Europa, democráticamente condenado por la justicia y derrocado por el Parlamento de la nación, se ha volcado a defender la monarquía a raíz de la sentencia dictada por el Tribunal Supremo que condena a casi seis años de prisión al yerno del rey emérito y cuñado de Felipe VI?

El juez José Castro, una de las personas que mejor y más íntegramente pueden representar lo que el poder judicial debería ser en España, aseguró ayer que Juan Carlos I debería haber declarado ante el tribunal en calidad de imputado por la donación de un millón y medio de euros que hizo a su hija para la adquisición del palacete de Pedralbes. Castro dijo esto en La Sexta, comentando las declaraciones del exfiscal Pedro Horrach en el sentido de que el rey emérito tendría que hacer declarado como testigo si su figura «no fuera inviolable».

Quien fuera fiscal del Caso Nóos, el señor Horrach, comentó el pasado lunes en Al rojo vivo que la inviolabilidad de la que disfruta el rey, por ser él quien es, según el artículo 56 de la Constitución vigente, debería estar sujeta a determinados límites tras la implicación de la Corona en el mencionado caso de corrupción, en el que Juan Carlos I no pudo declarar por lo establecido en el tercer punto de dicho artículo: La persona del Rey es inviolable y no está sujeta a responsabilidad.