Un Nobel para Puigdemont


Dicen que la capacidad de asombro del ser humano es infinita, pero a veces supera cualquier límite. Ese es el caso de las quinielas de las casas de apuestas a cuenta del Premio Nobel de la Paz. En una de ellas, según recogía la revista Time, figuraba como sorprendente favorito para obtener el galardón nada más y nada menos que Carles Puigdemont.  

Difundida la noticia y convertida en tema candente en las redes sociales, surgen las preguntas. La primera, ¿cómo alguien en su sano juicio puede jugarse unos euros en un disparate como la candidatura del expresidente catalán huido? La segunda, ¿cómo un amigo de los eurófobos acogido por ultras que intentó romper varias leyes de un país democrático puede parecer un adalid del pacifismo?

La única explicación es vieja, pero efectiva. Y alude al famoso relato construido sin apenas oposición por los independentistas sobre España, una auténtica leyenda negra moderna que, pese a ciertas decisiones judiciales controvertidas y de algunos aspectos que chirrían en nuestros códigos legales, no se sostiene. También hay que contar con la creciente polarización del mundo. Si cuestionas algo del imaginario de lo políticamente correcto y de las soflamas de cada bando, eres un traidor. Y si dices que algo es irreal, te llaman fascista.

Comentarios

Un Nobel para Puigdemont