Peligro, los ultras ya están aquí


Ya tenemos a Vox en el Parlamento andaluz. Tantas veces se dijo que venía el lobo que ya está aquí. Y con unos resultados espectaculares. Un auténtico terremoto político a escala nacional. España era uno de los pocos países europeos libres de ultraderecha en las instituciones, gracias a que el PP había logrado integrarla sin dejar hueco a que existiera un partido propio con suficiente fuerza electoral. Pero las cosas han cambiado. El discurso primario de Vox ha calado en una parte importante del electorado. Es tan simple como peligroso: supresión de las autonomías, suspensión indefinida de la catalana, ultranacionalismo, expulsión de los inmigrantes que entren ilegalmente, refuerzo de la seguridad y rechazo frontal a lo que llama «ideología de género», el aborto y el matrimonio homosexual. Un programa xenófobo y antisistema similar al de la extrema derecha europea en materia de inmigración, pero que tiene un componente propio decisivo en España, el desafío independentista, que lo nutre de los votos de los que consideran que PP y Ciudadanos no son lo suficientemente duros. En la campaña estos dos partidos no descartaron pactar con Vox con tal de echar a Susana Díaz, lo que supone normalizar a la ultraderecha, algo impensable en países como Francia o Alemania, donde es tabú cerrar alianzas con estas formaciones. Díaz y Casado han hecho la campaña a Vox. La una por alentar el voto del miedo para restar apoyos a sus contrincantes de centroderecha. El otro, asumiendo algunas de sus políticas, sobre todo en inmigración, y dando por bueno un futuro pacto si cuadraban los números. Pues ya tienen a este trumpismo carpetovetónico en el Parlamento andaluz y no parece que sea algo pasajero.

Comentarios

Peligro, los ultras ya están aquí