Los suicidas y los fondos buitre

OPINIÓN

03 dic 2018 . Actualizado a las 21:02 h.

Una mujer de 65 años llamada Alicia, que vivía sola en un piso de alquiler del barrio de Chamberí, se suicidió a las once de la mañana al tirarse por el balcón, cuando un agente judicial, acompañado de una patrulla de la Policía Municipal madrileña, llamó al telefonillo del portal del edificio para proceder al desahucio de la inquilina.

Fue sonar el timbre y escucharse en la calle el impacto mortal del cuerpo de Alicia sobre el asfalto. Según las noticias publicadas, la mujer llevaba varios meses de retraso en el pago del alquiler. Nadie sabía en el vecindario que estaba apremiada por el desahucio. En los últimos meses, en esa zona de Madrid, los alquileres de los pisos han llegado a experimentar una subida de 200 y hasta 300 euros mensuales.

Aunque se informe ahora menos de lo que se informaba en un tiempo, el gravísimo problema de los deshaucios sigue ocasionando muchas desgracias en la vida cotidiana de las grandes ciudades. En el populoso barrio madrileño de Vallecas, según la Plataforma de Afectados por las Hipotecas (PAH) se dan hasta nueve desalojos diarios, una cifra comparable -según está asociación- a la etapa de la crisis/estafa. (Más de un centenar en España). Las administraciones siguen sin ofrecer alternativas habitacionales (la ONU exige que las haya) y los partidos parece que están muy ocupados en resistirse o promover nuevas elecciones, con Cataluña siempre en candelero y banderas de aquí y de allá como conflicto.