La victoria vendrá de la lucha contra el neoliberalismo como ideología del nuevo fascismo austericida

OPINIÓN

24 ene 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

La frase la hacemos nuestra, porque sintetiza la centralidad de las políticas económicas y sociales que las fuerzas populares debemos combatir, desde la línea de masas de trabajo en las organizaciones y movimientos de la clase obrera, del pueblo y también desde las instituciones del Estado que legislan, teniendo siempre la lucha contra la austeridad como programa y la unidad popular como estrategia.

La situación para el conjunto de las fuerzas populares de Unidos Podemos y las confluencias, bajo la presión del enemigo interno oportunista de derechas o identitario, lo está poniendo difícil cuando no imposible el lograr alguna victoria, después de que Llamazares y dirigentes de IU se opusieran a la confluencia con Podemos y de que Errejón perdiera los papeles de la ética política, vendiendo su prestigio político por una jefatura en una candidatura contra Unidos Podemos y ser la cabeza de ratón, que facilita la presidencia de la comunidad madrileña, al austericismo fascista neoliberal de la triada derechista española, como en Cataluña y Andalucía, pero con distinto truco. El caso es que alguien siempre «pica» confundiendo el voto popular y desmoralizando al votante, mandándolo directamente a la abstención, al voto en blanco o de cabreo al primer tonto o fascista que se encuentre.

Bajo el fuego mediático de este juego de trileros, hemos visto el silencio y ahora la deriva política de los responsables de Podemos en Gijón, que abandonando la apuesta por un Podemos en Unidos Podemos como propuesta nacional para todo el Estado, abrazan en su huída el identitarismo asturianista construido bajo el régimen del 78, base ideológica del fracaso político de IU y de la subsidiaridad histórica a los gobiernos socialistas, que optando a su continuidad en la institución desde otra línea política, obvian la reflexión colectiva del desastre orgánico dejado, con un Podemos sin vida política orgánica estructurada y democrática y sin un grupo municipal formado colectivamente.