La caza y el maltrato animal

Jaime Gómez Márquez TRIBUNA

OPINIÓN

Álvaro Vaquero

26 ene 2019 . Actualizado a las 10:25 h.

Desde un punto de vista biológico, el instinto de caza es necesario para que los animales carnívoros puedan capturar a sus presas y alimentarse. En la naturaleza, la caza juega también un importante papel como regulador del tamaño de las poblaciones animales, contribuyendo al mantenimiento del equilibrio entre las diferentes especies del ecosistema, y en la selección natural de los organismos más capacitados y la eliminación de individuos débiles, heridos o enfermos.

En el caso de la especie humana -con la excepción de pequeñas poblaciones que necesitan cazar para alimentarse- la obtención de carne para nuestra alimentación ya no depende de la caza. La mayoría de nuestras sociedades han desarrollado sistemas de ganadería, a pequeña y gran escala, que proveen regularmente de carne a las personas sin tener que recurrir a la caza.

El desarrollo urbano e industrial y las grandes infraestructuras, junto con el aumento paulatino e incontrolable de la población humana, han roto el equilibrio natural en numerosos y extensos territorios de nuestro planeta y como consecuencia de ello las especies salvajes cada vez tienen menos territorio para vivir en libertad. Es en este contexto donde la actividad cinegética tiene sentido como un medio de controlar las poblaciones de animales salvajes en un territorio cada vez más menguante. Sin embargo, este control debe estar supervisado por expertos (principalmente biólogos y veterinarios) y no por federaciones de cazadores, porque si no puede utilizarse como pretexto para matar indiscriminadamente a muchos animales. Cualquier exceso por parte de los cazadores legales (y por supuesto de los furtivos) debería ser perseguido y sancionado por parte de la Administración y los tribunales de Justicia. Las administraciones públicas tienen que preservar y ampliar los espacios naturales protegidos y los representantes de los ciudadanos, legislar para proteger la naturaleza y conservar la biodiversidad.