Bernabé Aguirre y Juanito Oiarzabal: la fraternidad que se fraguó en las montañas

OPINIÓN

Por la izquierda, Bernabé Aguirre, Esther Canteli, Juanjo Arrojo y Juanito Oiarzabal
Por la izquierda, Bernabé Aguirre, Esther Canteli, Juanjo Arrojo y Juanito Oiarzabal Juanjo Arrojo

28 ene 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

Bernabé y Juanito, Juanito y Bernabé. Dos grandes. Grandes del alpinismo. Directos, sencillos, afables. Como dos hermanos, y así lo confiesan con una satisfacción saludable, transparente y franca.

Un asturiano y un vasco, un vasco y un asturiano. Puras fieras del norte, que se comen el mundo y se comen sus miedos y desvelos a cada paso, en cada ascensión o en cada descenso. En cada pared, en cada vía, en cada reto.

Dos alpinistas en la plenitud de su madurez personal y profesional, a los que el mundo, y no me refiero exclusivamente al ámbito deportivo, tendría que tener una mayor consideración, porque su experiencia es un tesoro que no debería quedar almacenado en el baúl de los recuerdos y las anécdotas periodísticas o televisivas.