Lenguas cooficiales

Ignacio Fernández Sarasola
Ignacio Fernández Sarasola LA CONSTITUCIÓN DE LA «A» A LA «Z»:

OPINIÓN

Manifestación celebrada el pasado abril en Oviedo para reivindicar la oficialidad del bable
Manifestación celebrada el pasado abril en Oviedo para reivindicar la oficialidad del bable EFE | A. MORANTE

02 mar 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

La Constitución española proclama en su artículo tercero que el castellano es la lengua española oficial del Estado, y que todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla. Añade, sin embargo, que los Estatutos de Autonomía pueden fijar en régimen de cooficialidad lenguas autonómicas. Esta circunstancia debe orientar ya el debate sobre lo que es o no una lengua autonómica; debate que existe en Asturias desde hace tiempo y que se ha reavivado más si cabe en esta última legislatura: la cooficialidad no estriba en la mayor o menor implantación popular de una lengua, ni deriva de cuestiones filológicas o de la existencia de una abundante obra literaria. Esos aspectos serán relevantes desde planteamientos sociológicos, históricos y lingüísticos, pero no lo son para la cooficialidad. Porque esta depende de una cuestión puramente política: su inclusión en el Estatuto de Autonomía. Si una lengua figura como tal en él, poco importa cuánto lo hable la población, su parecido a otras lenguas o los debates filológicos de si se trata de lengua o dialecto: en términos jurídicos será una lengua cooficial.

En realidad el artículo tercero de nuestra Constitución no es tan novedoso. Hereda el espíritu del artículo cuarto de la Constitución de la Segunda República, en el que, sin embargo, figuraba un apartado clarificador que no se incluyó en nuestra actual norma fundamental: «Salvo lo que se disponga en leyes especiales, a nadie se le podrá exigir el conocimiento ni el uso de ninguna lengua regional».

La convivencia entre el castellano (como lengua oficial de todo el territorio) y las lenguas autonómicas cooficiales (como lenguas específicas de algunas Comunidades Autónomas) no resulta fácil de articular y es fuente de constantes conflictos entre el Estado y las Comunidades Autónomas, sobre todo catalana y vasca. Para ver cómo interactúan ambas lenguas conviene tener presentes las notas que caracterizan la cooficialidad del castellano y de las lenguas autonómicas.