Un gobierno que no garantice el empleo de todos los trabajadores afectados por el proceso de descarbonización nunca podrá decir que llevó a cabo una transición justa.

Cuando hablan de «justa» hay que preguntarse para quién. Desde luego, la que está llevando a cabo este gobierno no lo es. Al menos para los trabajadores, para las empresas del sector, para las Comarcas Mineras y, por supuesto, para Asturias.

Se cierran los pozos y las térmicas antes de generar empleo alternativo. Cierres que afectan directamente a otros sectores como el del transporte, las empresas auxiliares, el comercio, etc., llevando a la ruina y la despoblación a los territorios afectados. Eso nunca podrá llamarse transición justa. Están aniquilando un modelo energético que generaba miles de empleos sin poner en marcha ningún tipo de tejido industrial alternativo que sirva ni tan siquiera para mantener el empleo existente, mucho menos para generar nuevo empleo.

Lo menos que podemos exigirle a un gobierno que se dice de izquierdas es que garantice el empleo de «todos los trabajadores», que son la parte más vulnerable de esta transición energética.

La garantía de una «transición justa» y de un «impacto cero en el empleo» se asegura con compromisos firmados en mesas de negociación y no con promesas vacías anunciadas en mítines electorales.

Desde CCOO de Hunosa criticamos que Pedro Sánchez, a su paso por Asturias, vuelva a referirse a Hunosa como «el buque insignia y la vanguardia de la transición energética» y, sin embargo, no pase de las palabras y las promesas a los hechos. Queremos menos propaganda electoralista y más realidades. En Asturias ya estamos hartos de políticas fracasadas y falsas promesas. Nos preocupa que ahora Pedro Sánchez ya no hable de transición justa sino que será «lo más justa posible» porque nos tememos que eso signifique dejar a trabajadores en el camino. No llevar a cabo una transición justa sería un engaño a todos que generaría más paro e injusticia social y una nueva traición a estas Cuencas Mineras, dejándonos sin el presente del carbón y sin el futuro de otro modelo económico.

Seguimos escuchando promesas políticas desde los escenarios que no vemos reflejadas en las propuestas que se nos presentan en la negociación del Plan de empresa de Hunosa que estamos llevando a cabo. Seguimos sin tener una propuesta de continuidad del Área Sueros, del Lavadero Batán y de la térmica de La Pereda más allá de 2021, ni proyectos alternativos verdaderamente generadores de un volumen de empleo que permitan garantizar el futuro laboral de todos los trabajadores, tanto del Grupo Hunosa como de las contratas.

Para CCOO de Hunosa no hay transición justa sin garantía de empleo.

En este proceso de descarbonización express que está llevando a cabo este gobierno, y teniendo en cuenta sus compromisos, tanto los del presidente Pedro Sánchez como los de la ministra Teresa Ribera, Hunosa, como empresa pública debería ser ejemplo de transición energética justa y dialogada.

Exigimos que Hunosa haga las gestiones e inversiones necesarias para prorrogar el régimen especial retributivo de la Central Térmica de La Pereda, que finaliza en Diciembre de 2021, de forma que le permita seguir quemando el combustible extraído del Área Sueros junto con estériles de escombrera y, si fuera necesario, otros combustibles.

En cuanto a la diversificación, desde el sindicato apostamos por el aprovechamiento con fines energéticos de la biomasa forestal, a través de un proyecto de instalación de una Central de Biomasa y la renovación de las calderas convencionales por calderas de biomasa. Esta apuesta por la gestión de los montes serviría no sólo para el mantenimiento de todo el empleo del Grupo Hunosa y de las contratas, sino para generar empleo alternativo que, junto a los proyectos de reactivación que se puedan apoyar y promover desde Sadim Inversiones, contribuiría a dinamizar la actividad económica en las Cuencas Mineras.

Este gobierno no puede dejar en el olvido a estas Comarcas Mineras y a sus habitantes, agotados ya de esperar por una reconversión tan anunciada como inexistente. España no puede ser ajena a la deuda histórica que mantiene con estos territorios y que ningún gobierno ha conseguido saldar verdaderamente con hechos, con una apuesta clara por cambiar el tejido productivo e industrial que, a través de proyectos serios, consigan generar el tan necesario empleo alternativo, teniendo hacia estás tierras una discriminación positiva para que se acabe esta sangría de destrucción de empleo y de despoblación. Asturias, que ha sido una potencia industrial en este país, no se puede conformar con quedarse a la cola de España y el señor Sánchez es quien tiene la llave para remediarlo.

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Hunosa necesita hechos y no promesas