Flor Guardado: ella fue la primera

OPINIÓN

25 mar 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

A esta gijonesa la nacieron en Venezuela pero muy pronto la trajeron a beber el nordeste del Cantábrico, y resulta que tan buenos vientos soplaron en su vida que la pequeña Flor se enamoró de Gigia casi tanto como Jovellanos.

Con el tiempo, el cerro de Santa Catalina fue el espacio de sus sueños de navegación, con la mirada siempre puesta en el horizonte azul y cercano que divisaba cada día de su vida desde su amada Cimadevilla.

Y el viento en popa a toda vela impulsó la vocación de Flor Guardado por el marketing y la gestión de la náutica deportiva, en la que hoy la directora del Puerto deportivo de Gijón, es una auténtica especialista.