Lolo Maya, el guardián oriental de la memoria astur

OPINIÓN

01 abr 2019 . Actualizado a las 08:10 h.

Si Llanes fuera una metáfora sin fin, Lolo Maya sería su autor. Y si fuera un poema, sería su rapsoda. Y si fuera una tragedia, sería su Edipo. Y es que Manuel Maya Conde, el polígrafo, prolífico y polisémico director de El Oriente de Asturias, fue durante toda su vida, un idealista defensor de la memoria y de los sueños astures que hace más de mil años prendieron en Primorias.

Lolo Maya fue un ejemplar custodio de cientos de historias que, sin su empeño y su constancia, jamás se habrían contado. Fue un recitador incansable de las voces indianas de ultramar, un admirador de los sabios asturianos, un editor de los silencios y los sonidos de tantas y tantas aldeas del oriente de Asturias. De ese oriente donde este desconcertante paraíso terrenal se pliega en estrecheces, y se despliega en grandezas que van desde los Picos de Europa hasta la mar.

Lolo Maya fue leal al sacrificio en un contexto de supervivencia extrema, en medio de una Asturias que cada vez va yendo a menos. Fue un captador de lapsus y un enemigo acérrimo de la amnesia y la injusticia.