La incertidumbre


El CIS (o Tezanos, como dicen algunos) pronostica que hay un 40% de indecisos en estas próximas elecciones. Con este porcentaje cabe pensar que puede pasar cualquier cosa. A priori parece que la participación será alta, sobre todo entre los votantes de la derecha (que se les ve hipermovilizados), pero desde hoy y hasta el día 28 todo puede pasar. Seguramente veamos en las diferentes encuestas que se publicarán hasta que la ley lo permita (aunque ya hay quien ha encontrado el truco de saltarse la normativa, sea remitiéndose a una página web fuera de España o utilizando frutas y verduras en Twitter para dar datos) que el PSOE ganará las elecciones, pero como hemos visto en múltiples lugares, quedar primero no significa cancha libre para gobernar.

Una democracia tiene que dar cabida a todo, pero no oculto que me espanta la presencia de Vox y su previsible llegada a las Cortes. Santiago Abascal iniciará su periplo electoral hoy en Asturias y sacará a relucir la España más negra y anticuada a los tiempos que corremos. Cualquier resultado, aunque sea conseguir un único diputado en el Congreso, será una mala noticia, aunque no nos queda otra que acostumbrarnos a ello. La ultraderecha siempre ha tenido a quien votar, pero viéndolo con cierta perspectiva, no sé si era mejor que estuviera camuflada dentro del PP como ha pasado hasta ahora.

No se me ocurre otra manera de evitar que la derecha sume más que la izquierda que ir a votar. Y es lo que hay que pedirle a todos los progresistas de este país: que voten a quien quieran, pero que voten. Hay una viñeta que vi esta semana que un obrero le dice al otro que no votará por lo que le ha defraudado la izquierda. El otro le contesta que él en cambio sí lo hará por evitar lo que las derechas amenazan con hacer. Y esa es la filosofía principal: ni Casado, ni Rivera ni Abascal pueden marcar nuestros destinos. No representan a la España del futuro, del progreso, del bienestar y de la libertad.

En estos quince días hay que poner toda la carne en el asador para que no vuelvan, como dice Podemos, y para construir la España que queremos que usa de lema el PSOE. A mi juicio no hay mejor candidato que Pedro Sánchez para afrontar este momento y le daré todo mi apoyo personal para que siga presidiendo el ejecutivo nacional. ¡A por ello!

Valora este artículo

1 votos
Comentarios

La incertidumbre