Tezanos, el hombre que no se creía sus encuestas


Ha logrado, por (de)méritos propios, que ya sea un lugar común hablar del «CIS de Tezanos». Como si fuera suyo. Ciertamente su irrupción en el prestigioso centro fue propio de un elefante en una cacharrería. El hecho de que este veterano guerrista reconvertido en acérrimo sanchista aterrizara directamente desde la ejecutiva socialista en el CIS ya soliviantó lógicamente a la oposición. Pero es que, además, revolucionó los métodos tradicionales de sus encuestas, que desde su llegada siempre le han salido magníficas para el PSOE. Dicho en términos gastronómicos, el chef José Félix sirve los alimentos crudos (cuando da los datos brutos sin cocinar) o pasados (cuando introduce la cocina). Lo cierto es que metió la pata hasta el fondo en las elecciones andaluzas al pronosticar un triunfo claro de Susana Díaz y no detectar la subida espectacular de la ultraderecha. En su descargo, todos sus colegas se equivocaron, unos más que otros. Ahora ha vuelto a cocinar un plato al gusto de Sánchez, lanzando dos mensajes: que los socialistas podrían gobernar sin el apoyo de los independentistas, lo que destroza la línea argumental de la derecha, y que el PP se hunde, con lo cual tritura su llamamiento al voto útil, porque, si no tiene posibilidades de gobernar, ya daría igual votar a sus otros dos adversarios del tripartito. Eso sí, al día siguiente de conocerse los datos, aseguró que no se acababa de creer lo que decían, que dudaba de que la fuerte caída del PP fuera cierta y creía que hay un voto oculto a Vox, que podría sacar más votos de los estimados por el CIS. Ergo las elecciones están abiertas. No vaya a ser que los potenciales votantes de izquierdas se desmovilicen o se decidan por Unidas Podemos al dar por seguro que Sánchez formará Gobierno. Hay que reconocerle que es original, no se acaba de creer ni sus propias encuestas.

Ningún presidente del CIS ha tenido tanto protagonismo ni ha sido tan criticado. Ni Ricardo Montoro, el hermano de Cristóbal, ni Pilar del Castillo, que pasó de dirigir el CIS a ser ministra del PP, ni otros con marcadas tendencias políticas de uno u otro signo. A sus 72 años, este catedrático de Sociología de larga trayectoria como docente e investigador en la universidad, una obra extensa (82 libros y dos centenares de monografías), militante el PSOE desde 1973, que era un completo desconocido para la opinión pública, se ha hecho famoso. Y se nota que le divierte. Lo malo es que lo haga a cargo de los fondos públicos. Aunque lo ridiculizan en público, en la derecha ha cundido el pánico. ¿Y si Tezanos acierta esta vez? De hecho, en su última encuesta se ha mostrado comedido con su partido, al que algunas empresas privadas dan un mayor porcentaje de voto.

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