Detectives de la ESO

Francisco Ríos Álvarez
Francisco Ríos LA MIRADA EN LA LENGUA

OPINIÓN

19 sep 2019 . Actualizado a las 18:45 h.

La iniciativa de un profesor interino y sus 26 alumnos de tercero de ESO de un instituto de Berlanga (Badajoz) ha logrado poner el foco de atención de muchas personas y de medios de comunicación sobre la ortografía. ¡Aleluya! Como un ejercicio más para mejorar su ortografía y su gramática, los chicos siguen las cuentas de personajes famosos en las redes sociales, donde buscan errores, que comunican a sus autores en cordiales mensajes. Estos suelen comenzar con algo así como «Hola, somos un grupo de la ESO con un proyecto, corregir las faltas de ortografía en las redes sociales. Te escribo para...» y a continuación indican el desliz que han detectado. El final puede ser «Un saludo enorme, espero que no cause mucha molestia el comentario», o un «me encantas» o «eres un crack» cuando se dirigen a un cantante o a un futbolista.

Pero la ortografía tiene sus dificultades. Ello queda de manifiesto en un intercambio de mensajes con María Villalón, que había escrito: «¡Que no veas qué frío tenemos por Ronda!». Los vigilantes detectives se dirigieron de inmediato a la cantante y escritora: «Te escribo para decirte que has escrito “¡Qué!” sin tilde, se acentuaría ya que es un exclamativo y ellos siempre se acentúan. Un saludo enorme, no queremos causar molestias». La aludida se convierte en correctora de los correctores y contesta: «¡Hola! El “que” que aparece tras la apertura de la exclamación no tiene que llevar tilde. Sí lo lleva el siguiente, que sí que está acentuado como podéis ver arriba porque es el qué exclamativo. Posdata: me encanta vuestro proyecto». El detective, cuyo mensaje también necesita unas cuantas correcciones, le agradece la respuesta y le envía un abrazo.

No es grave que esos estudiantes se equivoquen algunas veces. Su interés por aprender les permitirá superar esas lagunas. Y a su edad es muy difícil dominar la ortografía. Algunas normas de esta, como las de la acentuación, son precisas, no se prestan a interpretaciones, pero otras, como las relativas a las mayúsculas o a la puntuación, son terreno con arenas movedizas en el que todos quedamos atrapados alguna vez.