El PSOE logra la victoria ante el fracaso de la derecha

OPINIÓN

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en una imagen d archivo
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en una imagen d archivo J.L. Cereijido | EFE

29 abr 2019 . Actualizado a las 11:07 h.

Las elecciones generales del 28-A pasarán a la historia por unos resultados que han dejado el resurgir del PSOE y la derrota del bloque de la derecha. Esta última protagonizada de forma especial por el declive del Partido Popular, y la irrupción, menor de lo esperado, de la ultraderecha en el Congreso de los Diputados. Convocadas diez meses después de la primera moción de censura exitosa de la democracia y tras la imposibilidad de sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado por parte del Gobierno de Pedro Sánchez, la cita electoral le ha otorgado a este un amplio triunfo electoral.

El Partido Socialista logra 122 diputados (37 más que en 2016) y el 28,7% de los votos, y lo más importante, ha logrado el triunfo electoral en unas generales once años después. Ahora el PSOE deberá buscar los acuerdos necesarios para lograr la investidura y revalidar el Gobierno. El resultado electoral es un éxito estratégico de Moncloa. Hay que añadir que el PSOE contará con mayoría absoluta en el Senado.

El Partido Popular cosecha su peor resultado y confirma así los peores augurios. Pierde más de la mitad de su representación y se queda con 66 escaños (71 menos que hace tres años) y un 16,7% de los votos. El resultado es un fracaso del giro ideológico llevado a cabo por la dirección del PP encabezada por Pablo Casado. Una campaña en la que han manejado unos marcos discursivos que favorecían a Vox en un intento de frenar la sangría de votantes por su flanco derecho, mientras tenía que competir también con Ciudadanos por el centro-derecha. A partir de ahora, la situación para el PP es complicada: una amenaza para la propia supervivencia de los populares, que ven reducida su representación y, por lo tanto, verán reducidos de forma drástica sus recursos económicos. La derecha española camina hacia una profunda reconfiguración donde todo está por escribir. El PP puede perder parte de su poder territorial dentro de un mes en las elecciones municipales y autonómicas, lo que en ellas ocurra será clave en este sentido.