Apuntes sobre la atomización e inflexión política actual de Podemos como alternativa de gobierno

OPINIÓN

08 may 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

Del análisis sobre Podemos en su relación con la sociedad y de la regresión actual en la participación social, el conocer cuáles son y de dónde devienen sus causas, es básico para las rectificaciones de las políticas que desmotivaron al movimiento en los círculos y en la red. Estos apuntes intentan dar una explicación de esa realidad, que a muchos nos sorprendió al romper el bipartidismo de los cuarenta años de democracia capitalista neoliberal y la idea como base argumental, nace de la experiencia del trabajo político en las confluencias y de la síntesis del debate en la presentación de dos libros con orígenes distintos, uno desde la percepción que nace de los movimientos sociales asturianos que confluyen en el 15 M, de Xandru Fernández profesor de filosofía, con el título «apuntes de pragmática populista» acompañado del diputado autonómico de Podemos Emilio León y  presentado por Silvia Cosío de la editorial Suburbia Ediciones SL, el otro proviene del marxismo occidental clásico y lo presenta Ovidio Rozada, directivo de la Cultural Gijonesa y comunista en Podemos, con la  participación de Manuel Monereo exdiputado de Unidas Podemos por Córdoba, antes del PCE-IU y el periodista Esteban Hernández que presenta su libro «el tiempo pervertido» editado por AKAL.

En el nacimiento de Podemos confluyeron estos dos procesos históricos, que son claves para entender la actual situación política y orgánica del movimiento. Su inicio se sitúa en la agravación de las políticas austericidas del 2011, que provocan la confluencia espontánea de cientos de colectivos de activistas atomizados que pululaban como movimientos sociales, interactuando en problemáticas sociales desde  la individualidad de cada lucha, bajo una perspectiva liberal  y posmoderna de la interseccionalidad de cada una aisladas de la lucha de clases, este proceso inicial nace a finales de los setenta en España, diez años más tarde con respecto a Europa por la dictadura y nacen de la derrota ideológica y política del movimiento obrero en la lucha por la ruptura, quedando marcados por la reconciliación de clases y la hegemonía del revisionismo reformista del PCE y PSOE, que fuerzan un aislamiento social cada vez mayor de las luchas obreras, creando una contracción política y cultural en su vanguardia que absorben las teorías posmodernas que llegan de Europa, primero en los setenta con la pluralidad de los sujetos revolucionarios, después en el 2011 con la individualidad de la lucha interclasista de género, raza o nación, de ámbitos culturales de reconocimiento que se superpone a la económica de redistribución. Pensamiento que se construye desde la derrota ideológica y política del movimiento obrero en la transición y desde el pacto social de estado de bienestar desarrollado estos cuarenta años, que han dejado una impronta ideológica individualista y liberal en las generaciones postransición, dándoles nuevas identidades por encima de la de clase.

La crisis financiera de las hipotecas basura del 2008 en EE. UU., explosiona en España en el 2011 con los fuertes recortes del gobierno socialista de Zapatero, inaugurando una forma más agresiva de ejecución de las políticas de austeridad, recortes y privatizaciones, en medio de una galopante carrera de estafas financieras y corrupciones, como medio de acumulación extractiva por la banca y entidades financieras de los bienes públicos desarrollados en sanidad, enseñanza, servicios sociales o dependencia, todos ellos expuestos a la ley del libre mercado, junto a los salarios, pensiones, ahorros y bienes de la clase obrera acumulados durante los cuarenta años de estado de bienestar. La participación del PSOE y PCE-IU en estas políticas austericidas durante todos esos años, en la misma línea neoliberal y corrupta que la del PP y el nacionalismo burgués, privatizando la empresa y la banca pública, crearon el régimen del 78 y también la chispa que provocó que cuarenta años más tarde, otros nuevos sujetos se sumasen a una movilización que superó a los sujetos clásicos que lideraron la transición, dando vida a Unidas Podemos, que fluye del 15 M, mareas de colores, viernes negros, defensa de lo público o marcha por la dignidad.