El tren que Asturias no puede perder

Arturo Pérez de Lucia, director General de AEDIVE
Arturo Pérez de Lucia, director General de AEDIVE

En los próximos años se va a transformar dramáticamente a nivel mundial el concepto de movilidad rodada en el que hemos estado inmersos los últimos cien años y lo va a hacer por criterios medioambientales, industriales y tecnológicos, pero, sobre todo, porque viene un cambio de paradigma que afecta a muchos ámbitos de la vida, que nos va a llevar a repensar las ciudades, cómo vivimos e interactuamos, la manera en la que nos desplazamos y movemos mercancías o la forma de comunicarnos.

Toda esa transformación girará en torno a dos ejes fundamentales, la sostenibilidad, ligada a criterios ambientales y de calidad del aire, pero también económica, y la eficiencia energética, para el impulso de las energías renovables, la generación distribuida, el almacenamiento energético y el autoconsumo. En ambos ejes, el vehículo eléctrico está presente como instrumento dinamizador.

El Principado de Asturias ha sido tradicionalmente una región proveedora de recursos mineros, industriales, y tecnológicos que han acompañado al proceso de modernización del país durante el último siglo. Ahora, también se encuentra inmersa en una profunda reestructuración económica y en un proceso de transición de las industrias tradicionales a aquellas basadas en el las nuevas tecnologías y el conocimiento, en la innovación, la diversificación y el capital humano.

No en vano, el Comité Europeo de las Regiones ha concedido a Asturias el premio «Región Emprendedora Europea 2019», en reconocimiento a su compromiso con el desarrollo empresarial sostenible y el emprendimiento, que junto con la innovación son los nuevos pilares para su recuperación social y económica.

En lo que atañe a la movilidad eléctrica y a la transformación de la industria de automoción y su relación con el sector energético, el futuro de Asturias debe de afrontarse desde siete estrategias que conforman la base de su estrategia de impulso a la competitividad, la innovación, la sostenibilidad y el empleo:

  • Educación
  • Formación
  • Sensibilización
  • Transformación
  • Industrialización/Innovación
  • Empleo
  • Compromiso (recuperación y retención del talento)

Educación

El reciente cambio de mentalidad con respecto a la educación de los más pequeños ha surgido de la consideración de que en la etapa infantil se realiza la construcción de los cimientos sobre los que van a asentarse todos los estudios posteriores a lo largo de la vida del alumno. Por ello, la educación en esta fase ha tornado en tratar al alumnado como personas activas que deben desarrollar diversas competencias, además de las sociales y afectivas.

Por otro lado, los más pequeños se convierten en grandes prescriptores de los hábitos y costumbres que pueden seguir los adultos y por ello, educarlos en la necesidad de promover hábitos de vida que promuevan la protección del medio ambiente y la sostenibilidad es la mejor manera de llegar con el mismo mensaje a lo más mayores.

Formación

Las escuelas pueden y deben ofrecer a sus alumnos oportunidades para el fomento en el desarrollo de estilos de vida sostenibles, en colaboración con la comunidad en la que conviven y crecen. Para ello, resulta imprescindible una educación ambiental transformadora, que sensibilice desde la infancia y promocione una competencia para la acción, fortalecida por la capacidad de reflexión crítica, la participación y la interrelación con el entorno, conscientes además de que la infancia es un núcleo de población altamente prescriptor e influyente sobre los hábitos y tomas de decisión de los más adultos.

Más allá de la orientación infantil, la preparación de los jóvenes se convierte en un reto fundamental para lograr crear una cantera de profesionales en las nuevas oportunidades laborales que surgirán de esta revolución industrial, tecnológica y de servicios en la movilidad tanto desde la formación profesional como desde el ámbito universitario.

Sensibilización

Las políticas dirigidas a informar y sensibilizar a los consumidores sobre las ventajas de la movilidad eléctrica deben desempeñar un papel importante en la transición hacia una movilidad cero emisiones en Asturias, que ya tienen su desarrollo en actuaciones como la Semana de la Movilidad Urbana y Empresarial del Vehículo Eléctrico en Llanera, el Eco-Rallye Villa de Llanes o citas como «Electric Go», un roadshow que se celebra en la plaza del Marqués, de Gijón, con vehículos eléctricos e híbridos enchufables, entre otros.

Asimismo, desde la universidad y a través de instituciones públicas y privadas se impulsa el desarrollo de jornadas técnicas y profesionales sobre las oportunidades de negocio y emprendimiento, que generan el poso necesario para generar la inquietud entre los asistentes sobre las posibilidades de la nueva automoción y su relación con la movilidad eléctrica.

Transformación

El Principado de Asturias es una región geológicamente muy variada, con una importante tradición y riqueza geológico-minera.

La minería en la región no muere con el cierre de los pozos de carbón térmico: hay planes para iniciar la extracción de antracita, fluorita y oro (aún queda una importante actividad aurífera en Asturias), e investigaciones del cobalto, que supuso una interesante actividad minera en la región, en las minas de Carreña de Cabrales y Niserías y que, si bien no parecen significativos a nivel mundial, en un contexto de alta demanda y precio, como el que está provocando la llegada de la movilidad eléctrica, su explotación puede ser interesante, en especial cuando depende cada vez más de la disponibilidad de este tipo de explotaciones mineras, que se convierten de este modo en un proyecto más que minero, industrial de primera magnitud.

Industrialización/innovación

Es en este terreno donde Asturias ofrece un potencial extraordinario, pues ya acoge sedes empresariales de primer nivel, además de universidades y centros tecnológicos de referencia, que son estratégicos en el mercado de la movilidad eléctrica y que están haciendo importantes esfuerzos para dar a conocer las capacidades de la nueva industria automotriz, un sector industrial que se está reinventando con la legada de nuevos actores hasta ahora impensables.

Asturias es una región estratégica que, por su ubicación, tamaño, estructura geográfica, potencial turístico sostenible, densidad y reparto poblacional, tejido empresarial y tecnológico, puede convertirse, sin duda, en la primera Comunidad Autónoma cero emisiones en su movilidad rodada.

El Gobierno del Principado, a través de su Dirección General de Minería y Energía, junto con la FAEN, asociaciones sectoriales como AEDIVE y empresas asturianas del sector, está impulsando con fuerza el desarrollo de la movilidad cero emisiones en la región y fruto de ello es la puesta en marcha de la Mesa Regional para el Fomento de la Movilidad Eléctrica de Asturias, que se presentó en febrero de 2018 para dinamizar y promover el despliegue de una red básica de puntos de recarga rápida en la geografía asturiana.

Este proyecto persigue también poner en el mapa de la Comisión Europea el eje Cantabria-Asturias-Galicia, que hasta ahora estaba desatendido en el diseño del corredor atlántico, el cual entra desde Francia a través de Burdeos en España por el País Vasco y baja a Castilla y León pasando por Burgos, Plasencia y Medina del Campo para enlazar con Portugal. Sin duda, el espacio desatendido que deja ese corredor al no contemplar tres de las cuatro regiones españolas que baña el Cantábrico es algo a corregir de forma inmediata, toda vez que, además, la conexión con el norte de Portugal a través de Galicia es estratégica, no solo ya para la movilidad eléctrica. El Congreso internacional de tecnología de carga ultrarrápida de vehículos eléctricos celebrado el pasado 9 de octubre en Avilés es una de las consecuencias de esta política de reclamo de una región que reclama su espacio industrial y tecnológico en la nueva movilidad.

Empleo

Los últimos indicadores constatan que Asturias es la comunidad con un menor crecimiento económico. En concreto, el Producto Interior Bruto (PIB) aumentó un 0,5% en el primer trimestre, una subida que la sitúa a dos décimas de la media del país. En ese mismo periodo, se registraron 2.500 ocupados menos que entre enero y marzo de 2018 y, de hecho, es la única región que ha destruido empleo en un año, según los datos más recientes de la Encuesta de Población Activa (EPA).

Los tres sectores que más empleo han generado en Asturias han sido: Comercial y ventas, 34% del total de vacantes, Informática y telecomunicaciones, el 16%, y Atención a clientes, con el 9,5%. Sin embargo, el futuro de la región pasa por un impulso de nuevas profesiones, fomentando la competitividad de los sectores básicos que tienen futuro, como el metalúrgico, el energético, la industria agroalimentaria y el turismo, y por otro, impulsando el desarrollo de los sectores emergentes como la biotecnología, la bioenergía y las tecnologías digitales.

Es en esta dirección en la que se debe centrar los esfuerzos para lograr otro de los objetivos fundamentales de la nueva estrategia asturiana para impulsar el potencial de la región, como es la retención de talento.

Compromiso

En Asturias hay 58 concejos con problemas de envejecimiento de población. Son el 73% de los municipios, la mayor proporción del país. Es por ello que la región necesita proyectos que permitan no solo retener el talento y por tanto, población, sino también recuperar el que ha tenido que marcharse para encontrar oportunidades laborales adecuadas en otras regiones y/o países.

Este compromiso con la ciudadanía asturiana debe acompañarse de los esfuerzos del tejido empresarial, industrial y tecnológico existente en Asturias para lograr impulsar entre todos aquellos proyectos estratégicos que permitan consolidar a la región como referente en los mercados en los que se desarrollen.

Asimismo, el compromiso debe venir de las administraciones regional y locales en el impulso a la movilidad sostenible cero emisiones, para la transformación de las flotas públicas existentes en su compromiso con el vehículo eléctrico.

Conclusión

Asturias ha sido una región fundamental en España para la sostenibilidad del modelo industrial y energético del siglo XX y tiene ahora la capacidad y la oportunidad de asumir un papel protagonista en el panorama nacional e internacional con la industria conectada y las nuevas tecnologías del siglo XXI.

Por ese motivo, el impulso de proyectos industriales que pongan en el foco a esta región se convierte en uno de los objetivos estratégicos del Principado, consciente de que esta es una ocasión única para el desarrollo de una nueva Asturias, moderna y competitiva, la cual no puede perder el tren de la industrialización y la innovación en diferentes sectores estratégicos, entre otros, el de la movilidad eléctrica. Por ese motivo, se lleva tiempo trabajando desde varios frentes, contando con el apoyo de la administración regional y estatal, para cristalizar este reto en una realidad: la de convertir a Asturias en un referente internacional de la industria de la movilidad eléctrica.

*Arturo Pérez de Lucia, Director General de AEDIVE

Comentarios

El tren que Asturias no puede perder