Todo el pescado vendido


Llegamos hoy al último día de campaña electoral. La acumulación de actos, entrevistas, reuniones, encuentros con diversos colectivos y todo lo que conlleva organizar la estrategia a seguir requiere estar prácticamente sin parar al tener que ir de un sitio para otro, de contestar miles de whatsapps, llamadas, correos electrónicos… pero bueno, todo el esfuerzo realizado (no solamente en estos quince días, sino incluso antes) llega hoy a su fin para dejar a la ciudadanía que hable en las urnas.

Es para mí un honor y un orgullo volver a formar parte de la lista electoral del PSOE en mi ciudad, de Oviedo/Uviéu, e independientemente de mi claro posicionamiento político quiero desear suerte a todos nuestros contrincantes y aciertos a quienes las ciudadanas y los ciudadanos quieran que sean sus próximos representantes en los futuros cuatro años. No oculto mi esperanza en que un gobierno progresista y de izquierdas pueda seguir al frente del ayuntamiento. He puesto todo mi esfuerzo en conseguir que el PSOE mejore los resultados de hace cuatro años, porque considero que el equipo de personas que acompañamos al compañero Wenceslao López somos la mejor candidatura para el Oviedo/Uviéu que queremos. El camino emprendido desde 2015 debe continuar, y por ello espero que la participación sea alta, porque cuando la gente de izquierdas se queda en casa, su abstención solamente beneficia a la derecha.

Tengo buenas sensaciones. Es verdad que venimos de unas elecciones generales que no se pueden extrapolar a unas locales, pero el impulso que tiene el PSOE a nivel nacional espero que tenga su resultado en Oviedo/Uviéu. Todo ello acompañado a lo que las encuestas pronostican, que sería una victoria del PSOE después de tantos años sin conseguirlo. Es verdad que ganar y gobernar en estos tiempos a veces no son sinónimos y no se me escapa que el bloque que llegue a 14 tomará el mando del consistorio carbayón. Algunos sondeos hablan de hasta siete partidos distintos en el próximo ayuntamiento. Ver veremos.

A nivel regional coincido con Adrián Barbón de que no hay que confiarse, y que todos los votantes progresistas saben que hay una opción que puede frenar a las cuatro derechas. El PSOE sale a ganar las elecciones en todos los municipios de Asturias y puede que el domingo (que será largo el recuento y se empezará por las elecciones europeas) veamos muchos puños y rosas en las papeletas. Ojalá sea así de cara a frenar a la derecha más reaccionaria, populista y rancia, que recuerda inevitablemente a tiempos pasados que no nos conviene volver.

El pescado está vendido, y no queda otra que respetar y aceptar la decisión de las urnas. ¡A votar!

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Todo el pescado vendido