Investidura y centralidad política

OPINIÓN

Pedro Sánchez y Pablo Iglesias exhibieron este martes sintonía
Pedro Sánchez y Pablo Iglesias exhibieron este martes sintonía Eduardo Parra | Europa Press

24 jun 2019 . Actualizado a las 21:03 h.

Tras las Elecciones Generales, con la continuidad de Pedro Sánchez en la Moncloa asegurada, las diferentes posibilidades para articular la investidura dejan al PSOE en una situación de fuerza y de centralidad política, en el que el control de los tiempos está siendo un factor determinante.

El PSOE tiene como objetivo principal no dejar escapar el escenario actual y amarrar la investidura. Por lo tanto, olvídense de elecciones anticipadas, más allá de órdagos en tiempos negociadores. Ni PP ni Ciudadanos facilitarán en ningún caso la investidura, lo cual sería un suicidio ante su electorado. De hecho, los populares, a priori, saldrían beneficiados por un adelanto electoral. La apelación constante a su abstención y a que faciliten la investidura, dibuja un relato de falta de alternativas y enmarca a los de Albert Rivera en donde se han colocado por méritos propios, en el espectro de la derecha. Queda así en la narración la centralidad política y la moderación en manos del PSOE.

La suma de PSOE y Ciudadanos daría un Gobierno estable de socialdemócratas y liberales sostenido por 180 diputados. Esa opción, que en 2016 hubiese sido un sueño para muchos, hoy no es viable, ni ha estado sobre la mesa de una forma seria. El giro de Ciudadanos, ya tantas veces comentado, basado, principalmente, en un intento de maximizar votos, condicionado por su competición con el PP, hace que esa opción haya quedado descartada. No obstante, asistimos a diversas presiones mediáticas y fácticas sobre Rivera. Los agasajos que estos días recibe Manuel Valls hay que entenderlos en esta línea.