Vísteme despacio


Pues seguimos como estábamos, aunque con una novedad. La investidura de Pedro Sánchez será el 22 de julio. Eso sí, sin que por ahora el líder del PSOE tenga garantizado nada. Es más, se ha calculado que el 10 de noviembre, de seguir todo así, habrá un adelanto electoral (esperemos que no llegue a materializarse). Lo demás (entre la lógica discreción que tiene que haber en un proceso de negociación y entre las legítimas idas y venidas de cada partido a defender sus posicionamientos) poco o nada más se sabe. De hecho, la percepción que se traslada es que el problema no está en las ideas, sino en los sillones. Quizás los que más decían que eso era secundario se han dado cuenta, tras cinco años en la primera línea de la política española, que su última oportunidad de tocar poder es ahora. Y lo entiendo, porque donde se cambian las cosas es en el Gobierno con unos presupuestos sociales para las personas. Espero, no obstante, que no se cometa la irresponsabilidad de bloquear por no entrar dentro del ejecutivo nacional.

Siempre me acuerdo de Tsipras porque parecía que iba a cambiar Europa, pero si no hay nada que lo remedie, este domingo la misma derecha que arruinó el país heleno (aunque el castigo se lo llevó el Pasok) volverá a ganar las elecciones. Pablo Iglesias se olvidó muy rápido de él cuando empezó a ver que todas las promesas se habían quedado en buenas palabras. Podemos en España nunca llegó al nivel de Syriza y es aventurado adivinar si su paso por La Moncloa hubiera servido para mejorar la vida de la gente o para seguir con las políticas de austeridad que se pretendía erradicar. Sea como fuere, el PSOE es el partido socialdemócrata más fuerte de Europa en estos momentos. Es una buena noticia tener a Josep Borrell al frente de la diplomacia europea aunque la Comisión Europea siga en manos conservadoras. Ahora solamente falta pasar el examen de los eurodiputados para que su nombramiento sea efectivo.

Y tras resolverse los pactos en los ayuntamientos y en prácticamente todos sus plenos de organización, en varias autonomías se sigue con las negociaciones. En Murcia parece que Ciudadanos ha tenido que ceder y la presión de Vox ha surgido efecto. En Madrid, sorprendentemente, el Presidente de la Asamblea ha convocado el pleno de investidura sin candidato, permitiendo a Ayuso que gane tiempo ante la posibilidad de que Gabilondo le comiera la tostada si tres diputados de Ciudadanos votaran al candidato socialista. En Asturias  esta semana Adrián Barbón inició una ronda de contactos con los diferentes grupos (excepto Vox) y si todo sale bien, el viernes 12 se convertirá en el nuevo Presidente del Gobierno del Principado.

Vísteme despacio que tengo prisa. A ver si nos podemos ir de vacaciones con todos los gobiernos formados, sean del signo que sean.

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