Epstein y el tráfico sexual del poder


El personaje es de los que producen náuseas pero, lamentablemente, no ha sido y me temo que tampoco será el único. Jeffrey Edward Epstein nació en Nueva York en 1953 de padres de clase obrera. Niño dotado para la música, finalizó el instituto dos años antes de lo que le correspondía por edad. Pese a su intelecto no llegó a graduarse en la universidad. Ello no impidió que con su talento para las matemáticas pudiera dar clase en un colegio de élite, donde a través de sus hijos conoció a Ace Greenberg, director del banco de inversión Bear Sterns. Este le ofreció un puesto en la entidad, donde trabajó cinco años (1976?1981) hasta que decidió crear su propia empresa. A partir de aquí su vida se sume en la nebulosa de la indefinición. Algunos medios señalan que se dedicó a gestionar el patrimonio de inversores con carteras no inferiores a los mil millones de dólares -hay quien afirma que los Rockefeller se encontraban entre ellos - y que la sede de su empresa se radicó en St. Thomas, en las Islas Vírgenes, para evitar tener que pagar impuestos en EE.UU.

Su prestigio llegó a su cénit con la donación de 30 millones de dólares a la Universidad de Harvard para crear una fundación con su nombre dedicada al estudio de las matemáticas aplicadas a la biología. Pero, la realidad era mucho más oscura.

Pese a que la policía llevaba años investigándolo por su afición por las adolescentes, solo pudieron iniciar un proceso contra él en el 2005 con la primera denuncia efectiva. Pero el caso no llegó a juicio, porque Epstein hizo un trato con la acusación en el 2007 y aceptó 13 meses de trabajos sociales. Como consecuencia de ello, la acusación por tráfico sexual de menores solo se pudo presentar once años después. Sus antecedentes hicieron que fuera arrestado y encarcelado el 6 de julio. El pasado sábado apareció ahorcado en su celda, presuntamente se suicidó. Sin embargo, tras saberse que han aparecido cientos de fotos de jóvenes desnudas en su casa de Miami y las declaraciones de algunas testigos sobre la red de prostitución de élite con hombres de gran relevancia que había creado, surge la duda razonable de si Epstein fue silenciado para evitar que peces más gordos cayeran en la red.

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