Álex Boada, el devorador de escaletas

OPINIÓN

Álex Boada
Álex Boada

16 sep 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

Ha nacido para hacer televisión. Álex Boada conecta con la cámara, como un poeta con su verso. Sin ánimo de estrella, pero con unas maneras impecables y rigurosas, Alex es una especie de devorador de escaletas, a las que impregna con su propia personalidad, cual amante apasionado con sus devociones secretas.

Con un agudo y peliagudo sentido del humor, este híbrido entre la cornisa cantábrica y la meseta castellana, es capaz de revolver a todo un plató en un santiamén, con sus reflexiones a menudo transgresoras e irreverentes, y siempre intensas.

La verdad es que Alex es un tipo divertido y ocurrente, que te hace fácil y diferente un momento televisivo, y que destila profesionalidad. Por eso me encanta. Sí, me encanta que desde Asturias y en Asturias tengamos jóvenes como él, que han decidido apostar por su tierra en el más amplio sentido del término, y que se dejan la piel día a día por ofrecer al espectador una televisión pública decente y digna.