Pedro Sánchez, el oxígeno del terrorismo catalán

OPINIÓN

03 oct 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

Los datos que se van conociendo de la exhaustiva investigación de más de un año de la Guardia Civil (la policía más apreciada en los juzgados) y el trabajo meticuloso del magistrado de la Audiencia Nacional Manuel García-Castellón, que ordenó el ingreso en presión de la célula de los Equipos de Respuesta Táctica (ERT) de los CDR que preparaban atentados contra organismos del Estado, desvelan que la refundación de una organización tipo Tierra Libre o ETA estaba en marcha (otras células por descubrir o en fase de indagación, otras por llegar, en esta misma línea criminal, son más que probables).

No obstante, en el caso de esta célula, muy implantada en Sabadel, se da una dimensión inédita: el conocimiento y amparo de la misma por el presidente de la Generalidad, Joaquín Torra, del consejero del Interior, Miguel Buch (su subordinado político, Andrés Martínez, director general de los Mozos de Escuadra, presentó anteayer, sospechosamente, su dimisión) y del CNI catalán (Centro de Seguridad de la Información Cataluña, Cesicat). Pero también estaban, al tanto cuando menos, los dirigentes de ERC y de la CUP, y por descontado de la JxC, con miles de afiliados militando en los CDR.

Esta hecho sin parangón en Occidente pone al descubierto un levantamiento armado orquestado desde las instituciones y los partidos políticos secesionistas contra una nación política, o sea, constitucional, de derecho, de soberanía parlamentaria y de muy amplias libertades, tantas que ha permitido, más por conveniencia del poder central que por ingenuidad, desde Pujol a Torra, someter a los ciudadanos catalanes a unos programas educativos de execración a la Nación política España, no contradistintos a los de los yihadistas, que han dado el resultado buscado, que no es otro que un odio a la raza española tampoco contradistinto al de Hitler hacia todas las razas que no fueran arias. De hecho, de triunfar la república, los españoles serían expulsados de Cataluña, salvo los conversos.