Casado se deja la barba de Rajoy

OPINIÓN

Salva | Efe

04 oct 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

Al mismo tiempo que asoma por la boca un discurso presuntamente moderado, Pablo Casado se deja la barba de Rajoy, versión sin canas, mire usted, detalle generacional sin mayor importancia porque todo el mundo sabe que un plato es un plato y una barba es una barba. La de Casado —ayer, en Melilla— es la mayor novedad de precampaña, por delante del imberbe Errejón. La historia política del país se puede contar en vello facial. Cuando Aznar se afeitó el mostacho se volvió más de derechas que nunca. A Casado debió gustarle ese labio superior desnudo y casi acaba como Hernández Mancha, que iba bien rasurado, aunque nadie se lo tuvo en cuenta. Ahora, el líder del PP se enmienda sus propias mejillas. Pero más que la barba de su antecesor, lo que ansía son los 137 diputados que este cosechó. Sí, ya lo advirtió Rajoy en una de sus célebres sentencias: «Todo es falso, salvo algunas cosas».