La Catar-luña de Pep Guardiola


Este señor llegó a vestir en 47 ocasiones la camiseta de esa España que le roba. Después jugó en Catar, ese paraíso de las libertades donde él y otro demócrata recalcitrante, Xavi Hernández, engulleron petrodólares hasta el empacho. Quién sabe si la cosa le venía ya de un golpe despejando un córner o si aquí se torció Guardiola, soñando con su Catar-luña particular, un emirato absolutista donde seguir pastando a sus anchas. Su última aparición fue hace tres días, en un vídeo de una organización que dime de lo que presumes y te diré de lo que careces: Tsunami Democràtic. El petulante Barack Guardiola —en esta imagen dirigiendo al City como quien dirige a los CDR— repartió carnés de demócrata y llamó a resistir contra la «represión» del Estado. Qué valiente jalear con mentiras a tanto pobre diablo cuando sabes que a tu avión privado nunca van a llegar las pelotas de goma disparadas por los antidisturbios.

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