Santiago Chirac

OPINIÓN

ERIC GAILLARD

04 nov 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

Santiago Chirac es un claro ejemplo de los desastres de una guerra. Pero es mucho más que eso. Es un claro exponente de cómo las naciones, las patrias con mayúsculas, gestionan esos desastres, una vez que los han producido o que sencillamente no han nada por evitarlos.

Hace unas semanas falleció Jacques Chirac, y él y la inteligencia de estado gala cerraron bajo siete llaves arrojadas al fondo del mar, la incógnita del verdadero origen del destacado político francés.

Yo no tengo dudas, para mí Jacques Chirac era el Santiago Cordero que partió de Ablaña hacia el exilio en aquellos nefastos años 30 del siglo XX.