Neoliberalismo, ahora: ¿y después?

OPINIÓN

10 nov 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

Para situarnos, cabe decir que nada define con pocas palabras al Neoliberalismo como la conocida metáfora sálvese quien pueda, y sobra decir que uno de sus ejes es la acumulación de riqueza —sin límites establecidos— en manos de unos pocos, así como la desprotección por parte del Estado de grandes masas de ciudadanos. O sea, el polo opuesto al Estado del bienestar, el cual ofrece la redistribución por ley de la riqueza generada para que nadie se quede atrás. También es sabido que la doctrina neoliberal la pusieron en práctica inicialmente Ronald Reagan y Margaret Thatcher en EE.UU. y el Reino Unido, respectivamente, durante sus mandatos en la década de los años 80 del pasado siglo XX. Y recordemos, en fin, que el neoliberalismo fue secundado no solo por los partidos conservadores, sino también por los llamados partidos socialdemócratas y laboristas, eso sí, con menor calado por las socialdemocracias del norte de Europa.

Aquí, con ocasión del debate de investidura celebrado en la Asamblea de Madrid, el Partido Popular, por medio de la señora Díaz Ayuso, nueva presidenta de la comunidad madrileña, soltó una vez más el mantra neoliberal de que reducir impuestos es estupendo, y prometió llevar a cabo, emulando a Donal Trump, «la mayor bajada de impuestos de la historia», lo cual, de llevarse a cabo, lloverá sobre mojado, pues sus predecesores ya habían convertido  a la comunidad autónoma madrileña en el territorio con menor presión fiscal del Estado. Si algo pudo tener de positivo ese órdago, sería haber puesto en la agenda mediática una vez más los impuestos, fuente del Estado de Bienestar.  Díaz Ayuso, en relación con dicha promesa indicó que la reducción sería de otros 0,5 puntos “para todos” en el tramo del IRPF madrileño, lo que significa un ahorro de calderilla para las rentas bajas y de sustanciosos importes para las rentas altas. Y decíamos otros 0,5 puntos porque su compañera y expresidenta de la Comunidad madrileña, Cristina Cifuentes, ya había aplicado la misma reducción en 2018.

Entre las hazañas que el Partido Popular llevó a cabo en la Comunidad de Madrid, destaca el estado crítico en el que ese partido dejó la sanidad pública. Según el Observatorio Madrileño de salud, la última legislatura de la Comunidad deja un balance muy negativo en materia sanitaria, que se evidencia si confrontamos sus indicadores con los del promedio de las demás comunidades autónomas. Ya en el año 2015 el promedio del conjunto de comunidades autónomas en gasto total en sanidad por habitante había sido de 1.399 euros y el de Madrid de 1.233 euros. Y para el presente ejercicio 2019-2020 se ha presupuestado 1.444 euros y 1.236 euros, respectivamente, o sea, un 14,42% menos para la comunidad de Madrid. Y es que del Partido Popular no se podía esperar otra cosa: no en vano había sacado la Ley estatal 15/1997, de 25 de abril, que deja el camino expedito para ir traspasando la sanidad pública -la de todos- a la gestión privada.