Sánchez, ante el ruido

Eduardo Bayón
Eduardo Bayón REDACCIÓN

OPINIÓN

04 ene 2020 . Actualizado a las 13:35 h.

En plena tormenta tras la decisión de la Junta Electoral Central de suspender de sus funciones al presidente de la Generalitat, Quim Torra, y con la deslegitimación institucional auspiciada por los partidos de la derecha, que no han dudado en descalificar al presidente del Gobierno al grito de traidor, ha comenzado este sábado la sesión de investidura que culminará el martes con la investidura de Pedro Sánchez en segunda votación por un estrecho margen de 167 votos a favor frente a 164 en contra.

Si el viernes comenzó con la clarificación de los apoyos de la investidura, tras cerrarse los acuerdos con Teruel Existe, Nueva Canarias y BNG, la tarde había proseguido con un hashtag de boicot a Galicia  -precisamente por el apoyo del BNG a la investidura- por parte de la derecha más radical, el cual hizo entrar en pánico al PP de Feijóo que se apresuró a emitir un comunicado delirante que intentaba frenar los monstruos creados en los últimos tiempos. La última hora del día terminaba con la ya mencionada decisión de la Junta Electoral Central que pretendía desestabilizar los cimientos de una investidura que desembocará en el primer gobierno de coalición (progresista) de nuestra actual democracia, para la cual la abstención de ERC ha sido fundamental.

Con este escenario político de fondo, Sánchez iniciaba a primera hora de este sábado la presentación su programa en el Congreso de los Diputados. Lo hacía con la siguiente frase: «No se va a romper España, no se va a romper la Constitución, aquí lo que se va a romper es el bloqueo a la mayoría progresista elegida democráticamente». La contundencia con la que lo ha expresado pretende frenar el relato apocalíptico de unos cuantos que llevan tanto tiempo advirtiendo la ruptura del país, que lo raro es que aún siga en pie a estas alturas.