La imagen servida por Moncloa muestra al presidente del Gobierno sobrevolando uno de los lugares, en Cataluña, golpeados por la borrasca Gloria, un gesto tan acertado como obligado por el cargo. El rostro de Pedro Sánchez muestra la seriedad que el momento ha de mostrar. Sí, se trata de una foto con censura previa, pero sin ella seguramente no habría sido distinta. Lo natural es que el pensamiento del presidente esté en ese instante con quienes, allá abajo, sufren las consecuencias de la destructiva borrasca, aunque sin duda (son las 14.18) ya sabe que el Supremo, unánime, ha dejado a Quim Torra sin escaño, ergo sin Generalitat. Al bajar del helicóptero, a Sánchez le preguntarán si mantiene su reunión con monsieur desobediente. Él esquivará el asunto con la coartada de que «hoy toca lo que toca». Luego, seguirá sobrevolando los desastres. Los naturales, pero también los que él se ha buscado.
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