Alfonso Alonso, el incómodo


Más allá de que los resultados del PP vasco no hayan sido precisamente para presumir en los últimos años, Alfonso Alonso se va del partido por no saber ser un político de los tiempos que corren. El exministro de Sanidad, ese que le resolvió a Rajoy la papeleta que había dejado Ana Mato en Sanidad cuando le explotó en la cara el cumpleaños de la Gürtel, no era un hombre de argumentario. En las entrevistas decía, y explicaba, opiniones que, al menos, sonaban propias. Y probablemente muchas veces lo que él decía no coincidía con el correo que cada mañana le enviaban desde Génova. Hablaba sin tapujos de errores de los suyos y pedía una identidad propia para su partido en País Vasco, donde el discurso que imponía a nivel nacional Casado y Abascal no se lo ponía nada fácil. Se acercaba peligrosamente a eso que llaman verso suelto. Demasiado incómodo. Incluso en público. Alonso no dudó en enfrentarse con Cayetana Álvarez de Toledo cuando en una de sus habituales exageraciones cuasi-apocalípticas comparó la situación en Cataluña con los peores años de ETA. Y puso en duda que compensase que Rosa Díez, a la que muchos ya daban como posible candidata en su tierra, ahora apoyase al PP. Mientras él se revolvía y seguía explicando sus tesis, Génova maniobraba a sus espaldas. Arrimadas les puso en bandeja la excusa y no tardaron en ejecutar. Alonso plantó la reunión en la que tendría que firmar su sentencia de muerte y vía Twitter comunicó dos días después que ya no era el candidato. Fin de la historia. No fue un gran ministro, no consiguió grandes resultados en el PP vasco, pero al menos defendió sus ideas. Y eso, hoy en día, parece que ya es mucho. El discurso propio y la coherencia cotizan a la baja. En todos los partidos. Alfonso Alonso emprende ahora el camino que le marcaron ya hace unos años a Eduardo Madina en el PSOE. Para incomodar, mejor en casa.

«Cayetana y el centralismo se imponen», dice el único representante del PP en las Juntas Generales de Guipúzcoa

La Voz
Juan Carlos Cano, primero por la derecha, con Borja Samper y Esteban González Pons en un acto celebrado en San Sebastián el pasado mes de mayo
Juan Carlos Cano, primero por la derecha, con Borja Samper y Esteban González Pons en un acto celebrado en San Sebastián el pasado mes de mayo

Juan Carlos Cano carga contra la dirección nacional del PP por relegar a Alfonso Alonso. «Se equivocó en algunas cosas y ahora yéndose», replica Álvarez de Toledo

El único juntero del PP en Guipúzcoa, Juan Carlos Cano, ha criticado la decisión de la dirección nacional del partido de relegar a Alfonso Alonso, de la que responsabiliza a la portavoz en el Congreso al afirmar que «Cayetana (Álvarez de Toledo) y el centralismo se imponen». Cano publicó la noche del lunes un mensaje en la red social Twitter en el que lamenta la dimisión del presidente del PP del País Vasco, Alfonso Alonso, provocada por la «pérdida de confianza» de Génova.

«Nos imponen candidatos, intervienen el partido y eliminan el proyecto de vascos para vascos», sostiene el dirigente guipuzcoano, quien añade que «la España de territorios singulares se elimina del proyecto PP».

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