Redacción

Los investigadores continúan a contrarreloj con sus estudios para encontrar una vacuna que nos posibilite retomar nuestras vidas sin miedo a contagiarnos ni a contagiar a nadie. La COVID-19 ha dejado a los seres humanos del planeta entero encerrados en sus casas (el resto de animales campan a sus anchas). Hay mensajes que nos hacen ver que empezamos la desescalada y otros que nos indican que la cosa va para largo. En este último caso están las palabras de la canciller alemana, Angela Merkel, que lo dejó bien claro en el Bundestag. Pidió resistencia y disciplina al pueblo alemán porque todavía estamos en el comienzo de los efectos de la pandemia.

En España quedó el miércoles aprobada la tercera prórroga del Estado de Alarma, lo que nos sitúa hasta el 9 de mayo teniendo que permanecer en nuestras casas salvo para los casos ya autorizados. La principal novedad está en las condiciones que tendrán que cumplir los menores que tengan menos de 15 años para poder salir del domicilio (paseos en un radio máximo de un kilómetro del domicilio a realizar antes de una hora dentro de un horario que va desde las nueve de la mañana hasta las nueve de la noche). Hay que apelar a la responsabilidad de las madres y los padres para que la medida sea útil, sea buena para los más pequeños y no obligue a las autoridades sanitarias a pedir al Gobierno nacional el retorno a la situación que han tenido que sufrir desde el inicio del confinamiento.

El clima político sigue por momentos calentándose más. El Gobierno de Pedro Sánchez cada vez se queda con menos apoyos parlamentarios y con más voces críticas hacia su gestión, sobre todo de la derecha. Las dos principales polémicas de esta semana han tenido que ver con el papel que juega la unidad de la Benemérita que se dedica a buscar por internet bulos (el jefe del Estado Mayor de la Guardia Civil, el general José Manuel Santiago, matizó sus palabras para aclarar que no se persiguen críticas políticas) y la rectificación a la pretensión inicial con las salidas de las niñas y los niños (la portavoz María José Montero dijo que los chavales podrían acompañar a los adultos al supermercado y a la farmacia pero por la noche Salvador Illa cambió de parecer). El PP y Vox siguen sin arrimar el hombro y el acuerdo para un pacto de reconstrucción nacional (tras el «no» a unos nuevos Pactos de La Moncloa) no acaba de arrancar por discrepancias en quién tiene que presidir la comisión del Congreso que pactaron crear Pedro Sánchez y Pablo Casado. A nivel regional el PP también se ha manifestado en contra de los Pactos de Fruela que propuso el presidente Adrián Barbón y en Oviedo/Uviéu el retorno de la actividad política dejó en las comisiones plenarias el rechazo del PP y de Ciudadanos a las medidas socioeconómicas propuestas por el PSOE y por Somos, con lo cual por ahora la unidad de acción, los consensos, los pactos y los acuerdos no han sido posibles y quizás sea la peor noticia para una ciudadanía que necesita de la política en mayúsculas, y que espera de sus representantes públicos que acuerden decisiones que sirvan para que ninguna persona se quede atrás. Elemental sigue siendo la Unión Europea, donde hasta el momento han estado dos bloques para afrontar la crisis, pero tras el Consejo Europeo de ayer esperemos que se pongan en marcha el paquete de medidas aprobado por el Eurogrupo con el objetivo de que estén operativas a partir del 1 de junio. A ver si Holanda se porta en esta ocasión mejor que en semanas pasadas y actúa solidariamente con el resto de los países.

¿Empezamos la desescalada? Nadie se atreve a vaticinarlo, pero ojalá que a 9 de mayo tengamos mejores datos y vayamos poco a poco recuperando la normalidad y hayamos alcanzado consensos políticos para reactivar la economía y no dejar a nadie abandonado a su suerte.

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