Contra Sánchez vivíamos mejor


Hace mucho calor en la travesía del desierto de ser oposición hasta en una pandemia. «El poder solo desgasta al que no lo tiene». Esa travesía por el desierto pueden ser las mismísimas calderas del infierno para quien quiere ser alternativa.

 Pablo Casado, a estas alturas, se mira en el espejo y ve a un aprendiz de líder que se estaba ahogando con la soga de la corbata. Pronuncia la frase con la lengua envenenada y con dolor de corazón, pero en bajo: «Contra Sánchez vivíamos mejor».

A Cayetana [Álvarez de Toledo] le tuvo que costar dios y ayuda votar esta semana a favor del decreto del Gobierno para la nueva normalidad. PSOE, Podemos, PP y Ciudadanos, juntos en el sí. Eso es lo que dicen las encuestas que queremos los españoles. Eso es lo que no para de repetir el rey Felipe VI, «juntos siempre llegaremos más lejos».

El PP tiene que apostatar para huir de ser el gemelo de Vox. A Casado le tiraba de la manga derecha Cayetana; y de la izquierda, Feijoo. En contra votaron los de siempre: Vox, EH Bildu, Junts y ERC.

La geometría variable de Pedro Sánchez ha hechizado a los que faltaban. La oposición en este país son todos, menos el PSOE. Hasta Pablo Iglesias es la oposición dentro del Gobierno. Y el resto son también oposición, aunque no lo sepan. Los diputados de ERC, a los que Junqueras susurró desde la cárcel que apoyasen a un Pedro Sánchez presidente, y las otras ruedas de ese coche que llevó al palacio de la Moncloa al líder socialista para quedarse. Se quedará si aprueba unos presupuestos. Si hace valer la elasticidad, como esos vaqueros que dan de sí, de su geometría variable. Tiene a favor que los españoles están cansados de insultos, de líos.

Necesitamos soluciones. Acuerdos como el de los ERTE del jueves, pero que se cobren a tiempo. Eficacia.

Cada vez más gente desde la derecha rumia y se calla esa frase de que «contra Sánchez vivíamos mejor». Cierto es que consumían más adrenalina cuando atacaban un día sí y otro también a Fernando Simón, mientras que Simón aguantaba y se convertía en una Juana de Arco querida por muchos. Hay camisetas con su cara. El Gobierno se ha equivocado, y mucho. Pero ¿qué ejecutivo de Europa no erró?

El Gobierno ha rectificado sobre lo rectificado y ha protagonizado miles de memes chistosos por sus mascarillas, no, mascarillas, sí. Pero las rectificaciones, algunas sugeridas por Núñez Feijoo desde Galicia, son en política capacidad de reacción, diálogo.

Si Sánchez cambia de parecer, ¿es una veleta y no tiene criterio o es alguien con cintura capaz de adaptarse a las circunstancias corrigiendo errores? Santiago Abascal se va a escuchar mucho a sí mismo en los próximos meses.

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