13J: El retorno de la vieja política

Gaspar Llamazares
Gaspar Llamazares REDACCIÓN

OPINIÓN

Feijoo, tras el comité de dirección del PP celebrado este lunes
Feijoo, tras el comité de dirección del PP celebrado este lunes XOAN A. SOLER

16 jul 2020 . Actualizado a las 09:47 h.

Mientras Feijóo se dedicaba a hacer oposición al Gobierno de Madrid, y marcaba diferencias con Casado, y Caballero salía a cada paso en defensa del Gobierno de coalición, en Galicia se cocinaban los resultados electorales del 12 de julio: la crisis industrial se extendía, las mareas ahogaban su sopa de siglas en un sinfín de peleas internas, de todos contra todos, y Ana Pontón era la única que parecía hacer oposición al PP en Galicia.

En Euskadi, el gobierno de coalición entre el PNV y el PSOE sorteaba su situación de minoría, se convertía en el aliado solvente de Sánchez y tropezaba en el último momento con las consecuencias trágicas de la mala gestión del vertedero de Zaldibar. Euskal Herria Bildu lideraba la oposición y se permitía hacer política en Madrid, mientras Elkarrekin Podemos se dividia de nuevo en los últimos momentos. La derecha se unía bajo el manto radical de Casado para hacer frente a la extrema derecha pero no lograba su objetivo.

El resultado, aderezado por el clima creado por los brotes en la pandemia, avalaba la continuidad de los partidos de gobierno como garantía de seguridad frente a la incertidumbre, al tiempo que convertía a las fuerzas tradicionales del nacionalismo e independentismo de izquierda, como alternativas frente a la transversalidad y la crisis permanente, y quizá final, de la nueva política.