Malos tiempos para populistas


Andaban las redes algo desgalichadas, con el disgusto del covid y el cambio de mes, y llegó Abascal a rescatarlas. El dirigente de Vox hizo un guiño a sus orígenes políticos, el PP, y anunció una moción de censura contra Pedro Sánchez, pero en diferido, para septiembre.

La maniobra, tan condenada al fracaso y al olvido como las que hicieron en su día Hernández Mancha (PP) contra González o Pablo Iglesias contra Rajoy, parece inoportuna. Y es curiosa. Por varias razones. La primera, el destinatario real no es el presidente del Gobierno, sino el líder de la oposición, Pablo Casado. La segunda, haber provocado la respuesta oficial de la embajada china en España.

¿Qué dijo para merecer la atención de Pekín? Pues acusar al ejecutivo «comunista chino» de ocultar la pandemia. E insistir en que hay un «sospechoso componente artificial» en el origen del covid. El vasco también mencionó al 5G en su intervención. De manera delirante. Debe haber detectado que los conspiranoicos son un buen nicho de votantes. Si no es así, no se entiende una argumentación tan inconsistente como la que ha empleado Trump para proponer retrasar las elecciones en EE.UU. Habla de riesgos de fraude. Pero sin hechos ni datos. Tiene miedo de perder y de llevar una malleira. ¿Se le acabó la barra libre al populismo

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