Empleo: de la precariedad al robot

Gaspar Llamazares / Miguel Souto Bayarri

OPINIÓN

UN ROBOT EN EL QUIRÓFANO 
Un año de Voz 2017
UN ROBOT EN EL QUIRÓFANO Un año de Voz 2017 MARCOS MÍGUEZ

02 nov 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

A pesar de las políticas neoliberales que han dejado a la sanidad pública en el chasis (en España gastamos tres veces menos en salud que en Alemania; 1600 euros/año/cápita por 4000), el nuevo coronavirus ha sacado a la luz que los trabajadores han resistido la tensión con nota. Pero ahora, con el avance de la segunda ola, están en una situación de crisis porque no se merecen el trato, del todo incorrecto, que aún hoy siguen recibiendo de los responsables de los servicios de salud: por ejemplo las condiciones laborales con contratos precarios, en muchos casos incluso por horas, por días o semanales, etcétera. No nos cansaremos de repetir que es urgente reforzar la sanidad y la salud públicas reorientando sus prioridades hacia la prevención y lo sociosanitario y con medios humanos y materiales.

Mala época de todos modos para ese comportamiento valiente en el mundo del trabajo. Muchos de entre nuestros mejores jóvenes, investigadores, enfermeros y médicos han emigrado a otras tierras por las condiciones precarias del empleo. Además, la pandemia está sometiendo a una tensión límite a millones de trabajadores, sanitarios o no, en todo el mundo. Y por si todo esto fuese poco, los últimos informes, entre ellos, el del Foro Económico Mundial, ponen de manifiesto una gran aceleración de la sustitución de los trabajadores por robots en muchos de los actuales puestos de trabajo, no solo en sanidad sino en casi todos los principales sectores de actividad.

La crisis que estamos viviendo no es una crisis cualquiera. Es una crisis sanitaria, pero también social y económica. Y en el mundo del trabajo, de situaciones de crisis tan traumáticas como esta, siempre hay que intentar salir, como mínimo, sin merma en los derechos laborales. Ya se sabe que el sufrimiento colectivo genera unas pulsiones deshonrosas en aquellos que ven en toda crisis «una oportunidad»: los que nunca desperdician una buena crisis.