Marruecos da otro paso

Cristóbal Ramírez EN LÍNEA

OPINIÓN

María Pedreda

16 nov 2020 . Actualizado a las 09:23 h.

Por enésima vez en 45 años, Marruecos ha dado otro paso más en su control de la excolonia española del Sahara. Lo ha hecho por la vía de los hechos consumados y sabiendo que la retaguardia (léase Francia y España) la tiene cubierta. En este caso, y a pesar de las advertencias de la ONU que ya datan del 2019, abriendo a la brava y asfaltando un paso llamado Guerguerat, que une la excolonia con Mauritania.

Rabat no ignora, claro, que Guerguerat figura en el «Acuerdo militar 1» (1997) como «franja de amortiguación», en la cual no puede haber actividad militar. Y demostrando una gran habilidad táctica y una ceguera estratégica, de paso se ha llevado por delante a la única disidencia organizada del Frente Polisario, el Movimiento por la Paz, partidario de buscar una solución de una vez a un problema originado por la debilidad de España en 1975, que entregó el territorio a Marruecos y Mauritania.

El Polisario cosecha lo que sembró: la constante bravuconada de reanudar la guerra, repetida vacuamente durante más de dos decenios, le ha restado credibilidad desde que la soltó cuando el París-Dakar pasó por el Sahara: acabó metiéndose el rabo entre las piernas.