Hacerlo al revés

OPINIÓN

ANGEL MANSO

20 nov 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Hay cosas que son difíciles de entender pero sin embargo ocurren, aunque lo normal sería que no sucedieran. El mundo al revés, que se dice. Lo triste es que son situaciones más o menos cotidianas que te dejan mal, te enfadan y te frustran.

Desde hace tiempo, y sobre todo en los últimos doce años, la banca ha tenido que reorganizar su negocio con el fin de cumplir su cometido, que no es otro que seguir ganando dinero. El problema está en que duele pensar que ese objetivo se base en dos factores principales: exprimir al cliente a comisiones, despedir a trabajadores y cerrar sucursales (en poblaciones más pequeñas cumplían una función elemental).

Tal y como sucedió tras la caída de Lehman Brothers el 15 de septiembre de 2008, que supuso la desaparición de las cajas de ahorro y la unión de grandes bancos, vuelven las fusiones. Se esperan curvas para los próximos meses, porque 8.000 personas entre Caixabank y Bankia; y 5.000 entre el BBVA y Sabadell dejarán de trabajar en las nuevas entidades resultantes. El Santander, que ya se desprendió en el pasado de 4.000 empleados tras absorber el Popular, ha anunciado que negociará con los sindicatos un nuevo ERE.